Salud

Qué es el cáncer de ano

Las células cancerosas del ano a veces pueden propagarse al hígado y crecer allí

Por  Óscar Barrón

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México.- El sólo escuchar la palabra “cáncer” puede generar pavor entre las personas, y por más extraño que parezca, ni el ano se salva de este padecimiento.

Según la Sociedad Americana Contra El Cáncer, éste se puede originar en cualquier parte del cuerpo y el ano no es la excepción. Se llama cáncer anal al cáncer producido en el ano; este aparece a raíz del crecimiento anormal de las células del ano que desplazan a las células normales. Esto crea una deficiencia en el funcionamiento correcto del cuerpo, lo que produce cáncer.

Las células cancerosas del ano a veces pueden propagarse al hígado y crecer allí. Cuando las células cancerosas se propagan, se habla de metástasis. Para los médicos, las células cancerosas en el nuevo sitio son idénticas a las del ano.

El cáncer lleva siempre el nombre del lugar donde se originó, debido a lo anterior, por ello aunque el cáncer de ano se haya propagado al hígado siguen siendo células de cáncer anal. No se llama cáncer de hígado a menos que se origine en las células del hígado.

Este tipo de cáncer es muy inusual, sin embargo existen muchos tipos del mismo. Entre los más comunes se encuentran:

Carcinoma in situ: Las células en la capa superficial del ano parecen células cancerosas, pero no han crecido hacia capas más profundas del ano. Este tipo de carcinoma también se conoce como CIS o enfermedad de Bowen.

Cáncer de células escamosas: La mayoría de los cánceres de ano son de este tipo. Estos tumores se originan en las células que recubren el interior del ano y que se han propagado hacia capas más profundas del ano.

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La OMS indica que el cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo; en 2015, ocasionó 8,8 millones de defunciones. Casi una de cada seis defunciones en el mundo se debe a esta enfermedad.

Para conocer si existe algún tipo de cáncer en el ano se pueden realizar diferentes pruebas y estudios, entre los que destacan: la endoscopia, anografía, ecografía y hasta una biopsia anal. Para ello en necesario tener una valoración médica que avale algún riesgo en el área afectada y proceda a algún estudio pertinente.