Salud

Síntomas de preeclamsia

Para evitar las de la preeclamsia consecuencias es necesario llevar un buen control de embarazo  y conocer los síntomas de esta condición

Por  Juan Leyva

Foto: Pixabay

Foto: Pixabay

México.- La preeclamsia es una de las complicaciones que se pueden presentar durante el embarazo. Esta se caracteriza por presión arterial alta y signos de daños en otros órganos y sistemas del cuerpo como el hígado y los riñones. 

Generalmente la preeclamsia comienza luego de la semana 20 del embarazo y si no es tratada a tiempo puede tener consecuencias fatales tanto para la madre como para el bebé. 

Para evitar estas consecuencias es necesario llevar un buen control de embarazo en el que se incluya visitas mensuales regulares al médico y además saber cuáles son los síntomas de la preeclamsia. 

Síntomas de la preeclamsia 

En ocasiones este padecimiento no presenta síntomas. 

A veces, la preeclampsia no provoca síntomas. La presión arterial alta puede presentarse lentamente o tener una aparición repentina. Controlar tu presión arterial es una parte importante de tu cuidado prenatal, porque el primer signo de preeclampsia es, con frecuencia, el aumento de la presión arterial. La presión arterial que supera los 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg) o más, registrada en dos ocasiones con, al menos, cuatro horas de diferencia, es anormal.

Otros signos y síntomas de preeclampsia pueden comprender:

  • Exceso de proteínas en la orina (proteinuria) u otros signos de problemas renales
  • Dolores de cabeza intensos
  • Cambios en la visión, entre ellos, pérdida temporal de la visión, visión borrosa o sensibilidad a la luz
  • Dolor en la parte superior del abdomen, por lo general, debajo de las costillas y en el lado derecho
  • Náuseas o vómitos
  • Menor producción de orina
  • Niveles más bajos de plaquetas en la sangre (trombocitopenia)
  • Función hepática alterada
  • Dificultad para respirar, causada por la presencia de líquido en los pulmones
  • La preeclampsia puede provocar aumento de peso repentino e hinchazón (edema), especialmente en el rostro y en las manos. No obstante, esto también ocurre en muchos embarazos normales, por lo que no se consideran signos fiables de preeclampsia.