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Salud

¿Tener una gripa común ayuda a protegernos contra el Covid-19?

Científicos investigan cómo el poder del sistema inmune para reconocer otros coronavirus puede afectar la respuesta inmune contra SARS-CoV-2.

Por María Sánchez

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México.- Muchos de los resfriados comunes son causados por diversos tipos de coronavirus, los cuales provocan, por lo general, un cuadro gripal más leve a diferencia del SARS-CoV-2, cuyas repercusiones pueden ser de leves a graves a la vez que muy variadas, llegando a ocasionar incluso afecciones en el aparato digestivo, como dolor abdominal y diarrea.

Aunque los virus de un catarro común y el de la covid-19 son distintos, pertenecen a la misma familia, por lo tanto conservan similitudes que el sistema inmune humano es capaz de reconocer.

De acuerdo con Rachel Brazil de la revista Nature, diversos investigadores en el mundo han estado observando que esta capacidad del sistema inmune para reconocer ciertas moléculas podría, en muchos casos, apoyar a una inmunidad efectiva contra el coronavirus, anotan que es gracias a que el sistema inmune es capaz de adaptarse mejor a ciertos antígenos provenientes de microorganismos y virus, desde la primera vez que los enfrenta. 

Una impresión en el sistema inmune

Algunas personas luchan mejor contra la gripe estacional cuando la cepa del virus de la influenza es similar a la primera que encontraron en la infancia, a este fenómeno se le llama impronta inmunológica.

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De manera similar, las respuestas inmunitarias de las personas al covid-19 podrían haberse moldeado por infecciones previas con otros coronavirus, señala Rachel Brazil en su análisis. Existe una creciente evidencia de que la exposición a coronavirus, como los que causan resfriados y otras enfermedades respiratorias, desempeña un papel en la respuesta inmunitaria hacia covid-19. Brazil recoge la experiencia de investigadores como Scott Hensley, microbiólogo de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia, quien menciona: “Al igual que la gripe, la mayoría de nosotros somos infectados con estos coronavirus comunes a la edad de 5 o 6 años, afectando con ello nuestra respuesta a la covid-19”.

El efecto de la infección previa

El grupo de Hensley descubrió que las muestras de suero sanguíneo tomadas de personas antes de la pandemia contenían anticuerpos contra un coronavirus de resfriado común denominado como OC43, que podrían unirse también a la proteína pico SARS-CoV-2. Utilizando muestras tomadas antes y después de la infección por SARS-CoV-2, el equipo de Hensley demostró que en los infectados por SARS-CoV-2 aumentó la producción de anticuerpos de unión a OC43. Estos anticuerpos se unían a la vez a las subunidades S2 de la proteína espicular del SARS-CoV-2.

Muchas proteínas como la S de los coronavirus, son complejas y están formadas por unidades más simples que se denominan subunidades. En este caso, la subunidad S2 tiene una estructura similar en OC43 y en el SARS-CoV-2. Esto puede hasta aquí parecer muy alentador, pero los científicos también se percataron que los anticuerpos generados para OC43, aunque eran muchos, no se unieron a la región S1 del pico de SARS-CoV-2, determinante en la unión del virus a las células, por tanto, no pudieron impedir la entrada del virus y con ello la covid-19.

Algunas investigaciones de hecho parecen indicar que en algunos casos la respuesta inmune sesgada hacia OC43, podría haber impedido una respuesta más efectiva en personas que no sobrevivieron a la covid-19, y que padecieron antes un resfriado común causado por coronavirus, por lo que esperan más resultados para dar una conclusión definitiva.

Resultados positivos y aplicaciones

Es difícil con los resultados actuales determinar si la impronta inmunológica hacia los coronavirus es beneficiosa o perjudicial para la respuesta inmune contra el SARS-CoV-2. Hay estudios que indican que sí, pero Hensley advierte que la simple medición de los niveles de anticuerpos no proporciona una perspectiva completa de la compleja respuesta inmune humana.

De acuerdo con Rachel, Hensley considera que la presencia de anticuerpos OC43 en personas con covid-19 podría indicar que una infección reciente por OC43 está ayudando al sistema inmunológico a combatir el nuevo virus. Por ejemplo, en este agosto, su equipo checó los resultados de un estudio de muestras de trabajadores de la salud donde las personas con niveles más altos de anticuerpos OC43 (que indica una exposición reciente a OC43) se recuperaron de una infección por SARS-CoV-2 más rápido que aquellos que tenían niveles más bajos de estos anticuerpos.       

En suma, describen que, en un estudio publicado en diciembre de 2020, se encontró que los anticuerpos OC43 preexistentes mostraban reactividad al SARS-CoV-2, y así con otros ejemplos. Por tanto, “la mayoría de la evidencia apunta a una contribución general positiva, no negativa”, declaró Hensley.

Estas observaciones también apuntan hacia la generación de vacunas más efectivas, como los coronavirus comunes y el SARS-CoV-2. Comparten epítopos (regiones reconocidas por el sistema inmune) o subunidades comunes, las nuevas vacunas podrían eliminar los sesgos hacia OC43 si se diseñan con poder específico hacia las subunidades no compartidas de los coronavirus, a manera de que el sistema inmune reconozca las diferencias y no se destine a actuar por las similitudes.   

El Dato

Impronta

El sistema inmune (SI) genera «recuerdos» de sus enemigos cuando se enfrenta a ellos. Estos «recuerdos» pueden ayudar a combatir infecciones de virus y microorganismos similares a los ya conocidos, toda vez que el SI reacciona más rápido a ellos  (Brazil, 2021). 

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Para entender...

La huella inmunológica

La impronta inmunológica fue caracterizada por primera vez en 1960 por el epidemiólogo estadounidense Thomas Francis Jr., quien notó que el sistema inmunológico parecía haberse programado de modo permanente para producir anticuerpos contra la primera cepa del virus de la gripe que encontraba, de manera que las células inmunitarias se reactivan cuando el cuerpo es infectado por un virus de la gripe que comparte regiones moleculares o epítopos, con la primera cepa que conoció.

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María Sánchez

Reportera de Investigación

Ingresé a EL DEBATE en febrero del 2019, trabajo en la redacción de Culiacán. Tengo formación en Fact Checking y periodismo de datos, curso impartido por Knight Center for Journalism en las Américas, así también, otros cursos de formación en el ámbito periodístico como uso de lenguaje inclusivo y de periodismo especializado en derecho electoral. Actualmente escribo sobre una gran diversidad de temas desde las ciencias exactas hasta humanidades, en el departamento de Investigación de DEBATE apoyándome en búsquedas rigurosas en material oficial y científico, bases de datos gubernamentales y no gubernamentales, entrevistas a personalidades públicas, del medio político, académico, expertos en temas, así como a líderes de la sociedad civil, entre otros. Mi misión es dar a los lectores artículos con información veraz, relevante, útil y novedosa de diferentes campos en un lenguaje asequible, además de sensibilizar a la población con temas referentes a lo humano. Mi formación lo respalda. Estudié la licenciatura en química farmacéutica bióloga y una maestría en ciencias con orientación a la biotecnología ambiental en la Universidad Autónoma de Sinaloa. En 2020 recibí dos seminarios en el centro Transpersonal de Buenos Aires, Argentina, uno denominado Vínculos y emociones y otro más sobre Psicología y espiritualidad. Tomé un Diplomado para la Paz Aplicada impartido en Culiacán por la Universidad de San Diego, California, en 2018 y más tarde en 2019 participé como colaboradora en el proyecto de investigación “Todos tenemos una historia”, formando parte de la Comisión Ciudadana de la Memoria en Culiacán, organizada por el Instituto Transfronterizo de dicha universidad y como líder de equipo de investigación. Dediqué más de tres años de labor docente en el Tecnológico de Monterrey Campus Sinaloa, donde me formé en educación y participé en la elaboración de proyectos y documentos académicos. Formé parte de la Red de Educadores Ambientales de Sinaloa (REAS), donde participé en la elaboración del marco conceptual de la organización y su plan de trabajo. Tengo la intención de seguirme preparando y crecer en compañía de mis compañeros en EL DEBATE, y continuar haciendo con ellos las alianzas que nos han integrado como un equipo sólido dentro de la empresa.

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