Salud

Zapatos escolares deben ser cómodos y estables

Se debe buscar un material semirrígido para ofrecer firmeza al tobillo y pie

Por  El Debate

Foto: Pixabay

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México.- Los zapatos escolares, son de especial importancia para el adecuado desarrollo de la estructura ósea de los infantes, preferentemente deben ser de cuero, con suela de vaqueta suave para que permitan una mayor adaptabilidad y respiración a los pies, cómodos pero al mismo tiempo estables ya que con ellos pasarán la mayor parte del día y las horas de más movimiento.

El jefe de departamento clínico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), adscrito a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 89, Jaime Álvarez Lara, explica que lo ideal es buscarlos de material semirrígido para ofrecer firmeza al tobillo y pie; a la medida, pero que no apriete los dedos para evitar que se deformen y cuidar que haya un espacio de medio centímetro de éstos a la punta. La mejor manera de probarlos es que la niña o el niño puedan moverlos.

Otro punto a considerar es el tipo de suela, si bien los de goma pudieran parecer más cómodos, es importante inclinarse por aquellos que brindan mayor estabilidad y contención, en lo posible con agujetas que permitan ajustar a la forma de la extremidad.

Algunos zapatos contienen el aditamento que se requiere para la formación del arco, estos son bastante buenos porque ayudan a evitar el pie plano, señala el especialista.

Abunda que el uso de calzado sintético suele generar mayor sudoración y, con ello, incrementa la presencia de infecciones como hongos, mal olor y/o comezón, por lo que en lo posible se debe evitar este material.

Cuando son ajustados, los niños no flexionan los dedos y se provocan callosidades. Tampoco deben ser demasiado grandes porque no sujetan bien el pie, además se sugiere que no los utilicen con terminación en punta para prevenir deformaciones.

Es fundamental que padre y madre de familia estén atentos a las manifestaciones de incomodidad o dolor por parte de las niñas y niños, sobre todo cuando son muy pequeños, ya que pueden ser consecuencia de un calzado inadecuado o de problemas en los huesos, concluye.