Salud

Fumar y beber, doble golpe para arterias de adolescentes

Las arterias se ven seriamente afectadas por el consumo de estas sustancias nocivas

Por: New York Times

Foto ilustrativa/Freepik

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Los adolescentes que beben alcohol o que fuman ya presentan arterias endurecidas, y el riesgo más alto es el de los que son tanto fumadores empedernidos como bebedores empedernidos, informa un estudio reciente.

 El endurecimiento de las arterias es una señal de daño en los vasos sanguíneos que aumenta las probabilidades de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular más adelante en la vida. La buena noticia es que los adolescentes pueden revertir ese daño si dejan de fumar y beber, dijeron los investigadores.

 Los investigadores británicos observaron los hábitos de fumar y beber de 1,300 adolescentes a los 13, los 15 y los 17 años de edad en Reino Unido. Los jóvenes también se sometieron a pruebas de endurecimiento arterial.

Los que dijeron que habían fumado al menos 100 cigarrillos tenían un 3.7 por ciento más de endurecimiento arterial que los que reportaron haber fumado 20 cigarrillos o menos.

 Entre los adolescentes que bebían alcohol, los que preferían cerveza en lugar de vino o licor, y los que tendían a realizar "atracones de bebida" (más de 10 bebidas en un día típico en que consumían alcohol) tenían un 4.7 por ciento más de endurecimiento en las arterias, en comparación con los que bebían de forma ligera.

Los adolescentes que eran los fumadores y bebederos más empedernidos tenían un 10.8 por ciento más de endurecimiento en las arterias que los que nunca habían fumado y los que nunca bebían o lo hacían raras veces, según el estudio.

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 Los hallazgos muestran que "beber y fumar en la adolescencia, incluso a unos niveles más bajos en comparación con los reportados en los estudios con adultos, se asocia con un endurecimiento arterial y la progresión de la aterosclerosis", comentó el autor sénior del estudio, el Dr. John Deanfield, profesor de cardiología en el Instituto de Ciencias Cardiovasculares del Colegio Universitario de Londres.

 "Pero también encontramos que si los adolescentes dejaban de fumar y beber en la adolescencia, sus arterias volvían a la normalidad, lo que sugiere que hay oportunidades para preservar la salud arterial desde una edad temprana", añadió Deanfield en un comunicado de prensa de la universidad.

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 Marietta Charakida es profesora clínica sénior en el Colegio del Rey Londres, y trabajó en el estudio mientras estaba en el Instituto de Ciencias Cardiovasculares. 

  "La lesión en los vasos sanguíneos ocurre muy temprano en la vida como resultado de fumar y beber, y las dos cosas combinadas son incluso más nocivas", señaló en el comunicado de prensa.

 "Aunque los estudios han mostrado que los adolescentes fuman menos en los últimos años, nuestros hallazgos indicaron que aproximadamente 1 de cada 5 adolescentes ya fuman a los 17 años. En las familias en que los padres eran fumadores, los adolescentes eran más propensos a fumar", advirtió Charakida.

 El estudio se publicó el 28 de agosto en la revista European Heart Journal. 

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