Salud

¿Qué me retoco?

La extracción de las bolsas de Bichat, cúmulos de grasa situadas en las mejillas son de las cirugías más comunes

Por  EFE

Las cirugías estéticas han dejado de ser exclusivas de las mujeres. Foto archivo/EFE

Las cirugías estéticas han dejado de ser exclusivas de las mujeres. Foto archivo/EFE

Redefinición del ángulo mandibular, rejuvenecimiento del lóbulo de la oreja, remodelación de los glúteos y reconstrucción del marco de la mirada serán algunos de los tratamientos de estética más revolucionarios en 2019.

Los avances en medicina estética no dejan de ser tan apabullantes como efectivos a medida que la investigación avanza en esta materia. La metodología ha sido determinante en la especialización y mejora de muchos protocolos.

“Los expertos trabajamos con meses de antelación a la implementación de cada novedad con el objetivo de lograr el proceso definitivo”, explica Carmen Lorente, directora del área médica de los centros The Beauty Concept.

Victoria Beckham, Megan Fox, Jennifer Laurence y Mila Kunis son solo algunas de las famosas que se han decidido a remarcar sus pómulos con una sencilla cirugía: la extracción de las bolsas de Bichat, cúmulos de grasa situadas en las mejillas.

Las bolsas de Bichat tienen gran importancia en medicina estética porque contribuyen a configurar el espacio de la región media e inferior de la cara.

Estas bolsas de grasa no son un tejido de sustento, por lo que su eliminación no acarrea ningún efecto secundario.

El objetivo de esta intervención “es reducir el ancho de las mejillas, destacar los pómulos y afinar la cara”, explica la doctora Carla Barber.

Médico inyecta labios de paciente. Foto archivo/EFE

Es un procedimiento muy sencillo que dura unos 30 minutos y se realiza a través de una pequeña incisión, de apenas 1.5 centímetros, aproximadamente, en el lado interno de cada una de las mejillas.

Otro de los nuevos tratamientos es la redefinición del ángulo mandibular. Con el paso de los años la mandíbula pierde importancia por la reabsorción ósea que se produce con la edad, “lo que se traduce en una falta de sujeción del marco facial, haciendo que las estructuras musculares, grasas y piel tengan aspecto descolgado, que aumente la flacidez y aparezcan los llamados ‘belfos’, que desdibujan las facciones marcadas que tenemos bien definidas cuando somos más jóvenes”, detalla la doctora Carmen Lorente, directora de la clínica de estética The Beauty Concept.

Antes de la intervención, se realiza un estudio detenido del paciente a tratar con medición del ángulo mandibular y se utilizan dos tipos de ácido hialurónico.

“El primero para proporcionar estructura a la formación ósea de la mandíbula”, detalla Lorente, mientras que el segundo “se trabaja para suavizar las estructuras blandas más superficiales”.

Procedimiento de la cirugía estética. Foto archivo/EFE

“Los viales que se emplean van siempre en función del sexo, la edad y la pérdida de masa ósea”, añade la doctora Carmen Lorente, quien asegura que los resultados se mantienen dos años aproximadamente.

Del lóbulo de la oreja, manos o glúteos 
Aunque es una de las zonas más olvidadas del rostro, el lóbulo de la oreja, su envejecimiento, adelgazamiento o elongación envejece el aspecto de una persona por muy bien que mantenga su rostro.

“Es increíble lo que un lóbulo reconstituido, firme y pequeño puede rejuvenecer”, cuenta la doctora Lorente.

Se trata de una sencilla técnica que consiste en realizar “una infiltración de ácido hialurónico con una pequeña aguja y anestesia tópica”, explica Carmen Lorente.

Los glúteos son la zona corporal que, junto con el abdomen, más nos obsesiona tanto a los hombres como a las mujeres y que, al estar sometida a largas horas de sedentarismo, prendas apretadas o malas posturas, produce descolgamiento, celulitis por flacidez o estrías.
El deporte y la vida saludable favorecen la recolocación muscular, pero, por otro lado, “la piel y zonas blandas llevan un ritmo distinto donde el ejercicio no influye y hay que solucionarlo  con tratamiento médico estéticos”, apunta la doctora Lorente.

En este procedimiento utilizamos ácido poliláctico, que va a producir colágeno pasados entre 21 o 28 días, aunque la mejoría se nota desde el momento del tratamiento

La reconstrucción del marco de la mirada requiere eliminar ojeras, bolsas y arrugas finas en el párpado inferior. “Para el tratamiento se utiliza una pequeña cánula con la que se introduce el ácido hialurónico, el cual se combina con diferentes procedimientos en función de la necesidad de cada caso”, detalla Carmen Lorente.

Se trata de un tratamiento ambulatorio, indoloro, que permite la reincorporación a la vida social de manera inmediata. “Una vez realizado, la duración de los resultados es de 2 años”, añade.

Las manos también se retocan, son grandes delatoras de la edad. Su rejuvenecimiento es uno de los tratamientos más demandados y “consiste en la reconstrucción de la piel apergaminada a través de una cánula con hidroxiapatita cálcica, que es el gran inductor del colágeno”, explica Carmen Lorente.

Tras rellenar las arrugas, es el momento de unificar el color y eliminar las manchas provocadas por la edad y por el sol con peeling médicos y fórmulas personalizadas.

El éxito de los retoques es que no se note, que no dejen huella, que fomenten el equilibrio y la proporción, de lo contrario, se habrá fracasado.