Cliente agradece servicio a mesera y recibe increíble regalo

Vicki Anderson se despedía de sus clientes por la imposibilidad de continuar laborando en el restaurante, debido que ya no contaba con auto para trasladarse de su casa al trabajo; fue entonces que recibió una enorme sorpresa que no lo podía creer

Por  Carmen Villegas

Un increíble regalo recibió una empleada de un restaurante, cuando un cliente le obsequió un carro. | Especial

Un increíble regalo recibió una empleada de un restaurante, cuando un cliente le obsequió un carro. | Especial

Estados Unidos.-Una empleada de comida rápida platicaba con un antiguo cliente, y le contó que se había quedado sin su auto por una descompostura, y que no tenía dinero para pagar el arreglo.Luego de varios días, el hombre se presentó en el restaurante y le obsequió a la trabajadora un vehículo nuevo.

La mesera de un negocio de hamburguesas fue identificada como VIcki Anderson, que tiene 53 años y vive en South Hutchinson, Kansas, que después de no poder usar su carro, contó a todos que cada día a la semana viaja varios kilómetros para llegar a su trabajo. 

Después de platicar su historia en el establecimiento, los amigos de su trabajo buscaron como ayudarla por ser una persona solidaria, divertida y amable, y que siempre atendía a los clientes con una sonrisa.

Ella contó su triste historia a sus amigos, en donde narraba que tenía un auto de modelo 1994 y siempre la transportaba hacia su trabajo y después de muchos años de uso, ahora el vehículo requería 500 dólares para arreglarlo. 

Ante los problemas que enfrentaba, le comentó entonces a uno de sus habituales clientes que se le dificultaba llegar al trabajo y que seguramente ya no podía venir a laborar a este restaurante.

Fue entonces que el cliente de nombre Chris Ellis, que suele pasar a comprar su desayuno por el local, se le ocurrió una idea solidaria y le obsequió un auto modelo 2009, que había comprado para ella.

Al otro día su amigo y cliente del negocio, le pidió que saliera al estacionamiento y le entregó la llaves de un Pontiac G6 modelo 2009, y le dijo que a partir de ese momento era suyo, que se lo regalaba.

Impresionada, Vicki no puede creerlo y solamente comienza a llorar y abrazar a quienes hicieron el milagro de comprarle un vehículo para ir a trabajar.

Feliz, ahora la trabajadora del restaurante llena en su auto a trabajar y atender a todos sus clientes que buscan a Vicki.