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Actriz de Game of Thrones casi se muere en dos ocasiones

Emilia Clarke, quien participa en Game of Thrones, habla de las dos veces que estuvo a punto de perder la vida cuando trabajó en la serie de televisión

Por  Jorge Rodarte

Emilia Clarke, actriz de Game of Thrones, relata que cuando trabajó en Game of Thrones estuvo a punto de morir en dos ocasiones.(Instagram)

Emilia Clarke, actriz de Game of Thrones, relata que cuando trabajó en Game of Thrones estuvo a punto de morir en dos ocasiones. | Instagram

Emilia Clarke, actriz que participa en la exitosa serie de televisión Game of Thrones, habla de las dos veces que estuvo a punto de perder la vida en el rodaje del citado proyecto. Lo relata en un ensayo personal que escribió.  Al público lo deja impactado tras dar a conocer que padeció de dos aneurismas cerebrales.

La actriz de Game of Thrones sufrió dos aneurismas cerebrales durante sus primeros años en la serie de televisión Game of Thrones, que la dejaron convencida de que moriría. Clarke tiene 32 años de edad y en la serie da vida a  la Madre de los Dragones Daenerys Targaryen. El ensayo citado lo escribe para la revista The New Yorker.

El ensayo  fue publicado antes de la muy esperada temporada final de Game of Thrones, que cuenta con muchos seguidores y se estrena en la cadena HBO el 14 de abril.

La actriz británica dijo que su primer aneurisma cerebral ocurrió a principios de 2011 cuando tenía 24 años y poco después de que terminara de filmar la primera temporada. El segundo aneurisma fue  en 2013, después de que terminara de filmar la temporada 3.

Un aneurisma cerebral es una protuberancia en un vaso sanguíneo que puede resultar fatal si revienta.

Justo cuando todos los sueños de mi infancia parecían hacerse realidad, casi pierdo mi mente y luego mi vida", escribió Clarke en el ensayo titulado "Batalla por mi vida".

Según reporte del periódico Excélsior, la actriz se sometió a una cirugía cerebral que la dejó con afasia, una condición que afecta a las personas que han sufrido un trauma cerebral y que las deja con problemas de habla.

Pude ver mi vida hacia delante y no valía la pena vivirla. Soy una actriz, necesito recordar mis frases. Ahora no puedo recordar mi nombre", agrega en su ensayo Clarke.

Durante la filmación de la temporada 2, Clarke, dijo, a menudo estaba tan aturdida y débil que temía morir. Llegó a tomar un poco de morfina para poder hacer entrevistas con la prensa.

En 2013, una segunda cirugía más extensa resultó en una estadía hospitalaria de un mes marcada por ataques de pánico y pérdida de esperanza. Sentía que ya no viviría más, escribe también en su ensayo.

Emilia Clarke ha sanado completamente y trabaja para una organización benéfica que se encarga de ayudar a sobrevivientes de lesiones cerebrales.