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Conoce a Christian Burgos, el mexicano más famoso en Corea

El mexicano más famoso de Corea, Christian Burgos, contó a EL DEBATE la experiencia personal que le ha dejado esta pandemia por la Covid-19, viviendo muy cerca de donde surgió el virus Sars-Cov-2

Por  David Ortega

“El hecho de que Corea este pegada a China causó un pánico tremendo”, dijo Christian Burgos(Foto: Captura)

“El hecho de que Corea este pegada a China causó un pánico tremendo”, dijo Christian Burgos | Foto: Captura

Corea.- “¡Una gripa, una gripa que te diera y estabas con el corazón en la mano!” pensó, Christian Burgos, joven originario de la Ciudad de México, residente en Corea del Sur, mejor conocido en redes sociales y medios internacionales como el mexicano más famoso de Corea.  

Desde su casa en aquel país, concedió una entrevista en vivo, en la cuenta principal de Facebook de Periódico EL DEBATE.  

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“El hecho de que Corea este pegada a China causó un pánico tremendo” contestó, Christian, al hablar sobre el virus que ha puesto de cabeza a el mundo, la Covid-19 y que mantiene a México aún en “Semáforo Rojo” con 25 mil 779 muertos y 208 mil 392 casos confirmados por COVID-19, hasta este viernes 26 de junio, noche de la entrevista.

A sus 27 años de edad, Christian Burgos es el mexicano más famoso de Corea del Sur. Él es conductor, actor, músico, analista, productor audiovisual y conduce su propio podcast en español desde Corea para el mundo a través de internet. Solo por mencionar algunas de las aptitudes de este joven mexicano. 

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Desde los 20 años, radica en aquél país y ha logrado posicionarse y ser reconocido entre los coreanos, gracias a su talento, carisma, pero sobre todo al gran manejo que tiene de aquel idioma y su actitud positiva. Tan es así que ha logrado debatir y dar a conocer a México en los medios de comunicación más importantes de este país asiático, convirtiéndolo en embajador cultural de México.

Como parte de su aventura de vida en Corea del Sur, Christian no pudo evitar también tener que enfrentar la contingencia causada por el virus Sars-Cov-2, la decisión que tomó al ver la llegada de esta amenaza fue de no regresar a México, por el alto riesgo de contagio que eso conllevaba, en comparación a mantenerse en casa, compartió, desde Corea. 

“De repente, a raíz de una secta religiosa que estaba al sur de Corea del Sur, un infectado fue a una de sus reuniones que hacen, ¡infectó a los demás! El problema era que no se iban a checar medicamente, ¡Pues, ya sabes, los pensamientos que pueden tener cada secta religiosa, etcétera!, no se fueron a checar lo cual causó más contagiados.

¡Más y más y más! ¡Entonces, en ese estado de Corea del Sur, explotó! ¡Explotaron los casos, se vinieron arriba!, contó.

Al ver que esto había “explotado” con aquella magnitud de casos en un estado de provincia, de inmediato imaginó el peor panorama para él, pues vive en Seúl, capital de Corea del Sur, la ciudad más conglomerada de todas, recordó.

“En provincia hay más coreanos que extranjeros, pero en Seúl, ese número ya está más balanceado y es diferente la forma en la que escucha las palabras del gobierno la gente de Corea a un extranjero. Hay extranjeros con muchísimas, muchísimas costumbres diferentes y/o que no pueden entender coreano, las indicaciones que se les den.

¡Entonces esto es mucho más propenso a explotar más fuerte en Seúl! Estábamos muy preocupados, los casos seguían aumentando”, recordó.

Una escena muy contrastante a su primera vez en Corea. Aquella primera vez que Christian salió de México, lo hizo con destino a la ciudad de Song Do en Incheon, China. Isla, en la que está el aeropuerto, agregó.

Esa vez, sus ojos vieron, en simples palabras, algo espectacular, moderno, “futurístico”, y tecnológico. Viaje que iba a ser solo por seis meses, los cuales se convirtieron en años. 
Christian compara el trabajar en una mina, igual de riesgoso que irse a vivir a otro país.

Una mina es muy peligrosa, yo que estuve ahí te lo puedo confirmar, es muy peligrosa, explotan cosas, se derrumban cosas, gente que se puede lastimar con maquinarias, etcétera, hay un riesgo muy fuerte ahí, recordó. Christian.

Este joven quedó impactado por Corea del Sur a través de la televisión. Desde México, veía programas televisivos en aquel idioma. Así practicó ese idioma.

Gracias a entender coreano, Christian, consiguió trabajo como traductor para empresarios coreanos, que habían comprado en Baja California Sur una mina de cobre.

De 2 mil a 3 mil empleados llevaron a México, comentó.

Con ese único año laborando ahí, él consiguió obtener dinero con el sueldo que recibía, mientras aprendía y practicaba más el coreano.

Ahorró todo ese año, se despidió de sus padres y se lanzó a la aventura con destino a Asía. Justo cuando había una gran tensión entre Corea del Norte y Corea del Sur, una situación política complicada por las amenazas que hacia el gobierno Corea del Norte a Corea del Sur, recordó. Pese a ello, se fue.   

Hasta diciembre del 2020, todo iba viento en popa con los planes y proyectos de este joven mexicano, subiendo en número de seguidores de Instagram con 231 mil seguidores, en su canal de YouTube Christian Burgos Korea, con 158,000 suscriptores y con 10 mil 014 seguidores en su página de Facebook, hasta que La Comisión Municipal de Salud de Wuhan.(provincia de Hubei, China) notificó un conglomerado de casos de neumonía en la ciudad.

Posteriormente se determinaría que eran causados por un nuevo coronavirus.
Por aquellos días, Christian sufrió de gripa.

“No vaya a ser la de malas, no voy a tomar ni siquiera un taxi, voy a irme caminando a donde me hacen el chequeo”, compartió.

Acudió a realizarse la prueba. Primero contestó el formulario, dónde preguntan cosas como ¿Ha salido del país? ¿Ha estado en contacto con alguien confirmado o que haya viajado? luego un chequeo general.

A Christian le dijeron que no era sospechoso de Covid-19, así que no le realizaron la prueba, pues hacerla implica un costo, mencionó.

“No era un buen tiempo para enfermarse, pero hay mucha gente que necesita salir a la calle a hacer sus compras o a trabajar, la gente que vive al día a día y solo aquí en Corea también allá en México”, dijo.

Contó que la sociedad coreana es muy activa, incluso bajo relámpagos trabajan, mencionó, por lo que fue confuso saber cómo seguir su vida “normal”, pues son muy intensos en lo laboral. “Me preocupaba que esa intensidad causara un daño mayor a la sociedad aquí”, compartió.

Afortunadamente, dijo Christian, en Corea hay una gran estructura tecnológica. En un ejemplo, allá los servicios a domicilio manejan varios servicios con una gran efectividad y calidad, por lo que las personas no necesariamente tienen que salir a comprar las cosas, ni siquiera salir por la despensa. “Eso causó en la gente, una sensación de menos pánico”.

Pese a que el gobierno de Corea del Sur, de acuerdo con Burgos, no hizo obligatorio el Quédate en casa, “Nunca existió una cuarentena obligatoria, sí la gente quería salir podía salir, no había policías afuera checando que no salieran o algo así”.

“La gente decidió quedarse en su casa para que este problema terminara más rápido y poder recobrar su vida normal de una manera mucho más rápida, fue un sacrificio que ellos hicieron básicamente, pero sí, la tecnología, yo siento, sí jugó un papel importante”
Sin embargo, en mayo, hubo un rebrote en Seúl, mencionó, cuando la gente estaba comenzando a trabajar de nuevo. De ahí, la higiene se volvió algo más que fundamental, agregó.

Ahora en Seúl, los camiones de transporte público llevan botellas con gel sanitizante amarrado en los tubos, en el metro puedes encontrar gel también, así como al entrar a un restaurante, tienda, supermercado, en donde es obligatorio limpiarse las manos con gel antes de entrar y uso de cubre bocas obligatorio a cualquier lugar que vayas, esta última medida es algo normal desde hace años allá por ciertos factores de contaminación, explicó. 

“El cubre bocas es para ti mismo, es para protegerte a ti mismo porque cuando uno tiene el cubre bocas, no te tocas la boca o la nariz de manera directa, te estás protegiendo a ti y en dado caso de que tú tengas el Covid-19 previene que esparzas la enfermedad. Es una forma de ser cortés con las demás personas”, destacó.

Admitió que, al ser extranjero en Corea, padeció un poco más que el resto en lo laboral, que, en cualquier crisis, la gente ve primero por sus ciudadanos natales, dejando en segundo término a quienes tienen otra nacionalidad, situación que Christian dice entender, pero que deja claro que los coreanos se apoyan mucho más entre coreanos. 

Poco a poco, la ciudad dónde vive ha ido recuperando su normalidad, acompañada de estrictas normas sanitarias.

Si en un edificio resultó alguien contagiado, o un negocio, tienda, el gobierno lo cierra hasta que esté completamente desinfectado, contó.     

Por su experiencia vivida en esta pandemia, Christian pidió a los mexicanos que mientras sea necesario la gente que puede estar en casa lo haga y quienes tengan la ineludible necesidad de salir lo hagan con todas las precauciones de higiene posibles y con cortesía a las demás personas.

“Ahorita estamos hablando de que se tiene que hacer un esfuerzo conjunto todos con todos, entonces se necesita cortesía, cortesía al estornudar, cortesía al estar caminando, cortesía al esperar en una fila, la distancia social”, destacó.

Este joven mexicano ha comenzado poco a poco a retomar proyectos de trabajo en Corea del Sur y cuenta con su propio canal de YouTube, Christian Burgos Korea, y el podcast del mismo nombre en Spotify, en el que en cada capítulo personas latinoamericanas que viven en Corea comparten en español su experiencia en este país y de coreanos que han vivido en México.

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