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Ruta de la ilegalidad, vía libre en la pesca

Demandas del sector pesquero hacen eco en la Ciudad de México; piden atención en vigilancia e incremento en presupuesto; dirigentes del gremio nacional ubican a Sinaloa en el mapa de prácticas ilegales, particularmente con el camarón

Por: Lorena Caro

Ruta de la ilegalidad, vía libre en la pesca. Foto: EL DEBATE

Ruta de la ilegalidad, vía libre en la pesca. Foto: EL DEBATE

Sinaloa.- Organismos, fundaciones, pescadores y presidentes de cámaras unidos a nivel nacional coincidieron en la necesidad urgente de reordenar la pesca en México, incrementar el presupuesto para el sector y que las autoridades federales como Conapesca e Inapesca tomen la importancia que se requiere para combatir su talón de Aquiles: la ilegalidad en los mares. 

México cuenta con 12 mil kilómetros de litorales que representan el sitio en el que se tiene acceso a la pesca. Para ese espacio están destinados 190 inspectores por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, lo cual fue calificado como insuficiente y débil por Jesús Camacho, presidente de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras (Conmecoop).

El representante de 35 mil pescadores en todo el país y 3 mil cooperativas señaló que algunos de esos inspectores están encargados de oficina, y son muy pocos los que llegan a las costas, por lo que los pescadores son quienes cuidan el producto del mar, que es blanco de la delincuencia.

Imagen especial/EL DEBATE

En el marco del taller de pesca sustentable para periodistas, organizado por las fundaciones y asociaciones Environmental Defense Fund (México), Oceana, Niparajá y Comunidad y Biodiversidad Asociación Civil, Jesús Camacho señaló que Sinaloa y las Californias se han tenido que enfrentar a la ruta de la ilegalidad, pero de otros productos. 

Al cuestionarlo de manera directa si entre ambos estados existen rutas de tráfico de droga, el representante se limitó a responder que se enfrentan no solo a la pesca furtiva, sino contra otro tipo de delincuencia en el país, donde los mismos compañeros tiene que hacer la labor de vigilancia.

Pero añadió que «una vez que tú detectas que no te están haciendo daño a ti, en lo que tú tienes concesionado, que es el cuidado de los recursos, no tenemos otra más que dejar libre el paso, nosotros nos dedicamos a lo nuestro, que es cuidar que no nos extraigan nuestros productos, lo demás es materia de actuación de otra autoridad», sentenció.

Vigilancia y señalamientos

Agregó que no han salido afectados en agresiones durante el proceso; sin embargo, son obligados a trabajar solos en materia de vigilancia.

El representante pesquero de quince estados añadió que entre las rutas de pesca ilegal en el país se encuentra Sinaloa, con el camarón; Yucatán y Quintana Roo, por el caso del pepino y la langosta; las Californias, con el abulón y la langosta; así como el litoral del Golfo de California, con el buche y la totoaba, todos productos de precio elevado y de interés de exportación a otros países. 

El presidente de la Conmecoop lamentó que la autoridad rectora de la pesca en México (Conapesca) no tenga un registro real de pescadores: «Cuántos somos, cómo estamos, qué hacemos: no hay ese padrón», subrayó.

Los pescadores irregulares, que son aquellos que no tiene permiso, pero se han dedicado toda la vida a esa labor, deberían ser atendidos por los organismos para que no se queden atrás entre la falta de trabajo y los campos pesqueros que mantiene carencias a la vista de todos, agregó. 

Sobre esto coincidió Humberto Becerra, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera (Canaipesca), quien señaló que el tema se ha usado como una bandera política, con promesas y condenándolos a no salir de lo mismo.

Pero el papel del gobierno en la política del país —dijo— debe generar alternativas de empleo para no dañar más a esas comunidades pesqueras y ayudarlas a salir de la marginación. También criticó el enfoque de las políticas públicas, pues manifestó que la pesca ilegal se efectúa en las zonas costeras, donde es más sencillo porque no hay suficiente infraestructura para poder vigilar. 

Imagen especial/EL DEBATE

Eco político

En medio del proceso electoral, Humberto Becerra dijo que tienen que hacer que los políticos firmen compromisos para no usar ni abusar de los pescadores: «Nos asustan las propuestas que traen algunos candidatos, las han expresado, nos asusta la información que traen. Vamos a hacernos sentir a como dé lugar. Si tenemos que manifestarnos, presionar en todos los estados costeros del país, lo vamos a hacer».

Uno de los motivos expuestos y por el cual el Gobierno de la República no voltea a ver al sector pesquero es porque representa solo el 2 por ciento del producto interno bruto del país; mientras que la industria del turismo se ha colocado como la tercera fuente de ingresos de México.

Lo anterior —expusieron— ha generado una batalla entre la pesca de subsistencia, de la cual dependen más de 300 mil familias directa o indirectamente, y la salvaguarda de ecosistemas y regiones marítimas del sector turismo.

José Luis Carrillo Galaz, integrante de la federación pesquera centro poniente, indicó que la conexión del gobierno y los pescadores genera una lucha constante, lo mismo que la movilidad de las instituciones y el marco jurídico actual respecto a los delitos ambientales como la pesca furtiva y las especies en veda.

Mientras la responsabilidad de la inspección y la vigilancia queda en manos de Conapesca, su misma estructura «débil» los hace vincular a otras instituciones, como la Marina, las policías locales, federales de camino y aduanales, señaló.

Esa cadena de burocracia —añadió— imita el cuidado y la importancia del sector pesquero, contribuyendo a la corrupción, «no Conapesca, porque ellos pueden documentar, pero si las aduanas y la Policía Federal de caminos participan en el traslado de un producto clandestino, la limitación jurídica les permite el tráfico», aseguró.

El también pescador consideró urgente y de materia de seguridad nacional crear una secretaría de pesca que pueda tener un acceso directo con los secretarios de Hacienda, Transporte y Seguridad para poder acceder a los recursos suficientes y atenciones que demandan, sobre todo por esas familias a las que «nadie más les va a dar el sustento como lo hace la pesca, por razones de entidad, de tradición, de vida», finalizó. 

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