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Culiacán

Gobierno deja abandonado un hombre linchado y baleado en Sanalona

Familia de Santos, el hombre que recibió una golpiza y balazos, se acoge al programa de Atención a Víctimas del Delito del Gobierno estatal, pero no obtiene apoyo

Por: Angelina Corral

Gobierno deja abandonado un hombre linchado y baleado en Sanalona(Foto: El Debate)

Gobierno deja abandonado un hombre linchado y baleado en Sanalona | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- La familia de un hombre abandonado por las autoridades tras ser linchado y baleado en Sanalona, denunció el caso ante este medio.

Postrado en una cama, con la mirada perdida y emitiendo solo quejidos, así se encuentra Santos Aispuro Ramírez. Este hombre es una víctima más de la violencia que diariamente deja a personas lesionadas y a familias enlutadas en el estado. 

La dolorosa historia de este hombre, de 48 años de edad, inició el 18 de enero, cuando unas personas lo golpearon y le dieron cuatro balazos cuando caminaba por la carretera a Sanalona, a la altura del poblado Alcoyonqui, según relataron sus familiares. Uno de los tiros hizo blanco en su cabeza, cuya bala permanece allí adentro y le hizo una bola detrás de la oreja derecha, la cual parece que va a reventar, comentó su mamá, Magdalena, de 76 años de edad, mientras con amor y ojos llorosos le sostenía una mano. 

Santos mantiene una fuerte lucha por seguir vivo. Foto: El Debate

La herida en la cabeza le ocasionó grandes daños. Santos no puede caminar ni hablar, y lo alimentan a través de una sonda. Casi está en estado vegetativo.

Hasta hace cuatro días permaneció internado en el Hospital Civil de Culiacán, y por adeudar una gran cantidad de dinero y no poder pagar, la familia se vio obligada a sacarlo, pese a no tener el tanque de oxígeno que requiere ni el aparato para extraerle las flemas; menos el recurso para costearle los medicamentos. 

Sin apoyo 

La familia se acogió al programa de Atención a Víctimas del Delito, que depende de la Secretaría General de Gobierno del Estado, pero por más vueltas y llamadas que hizo al Palacio de Gobierno, una de sus hermanas no tuvo respuesta.

Entre las excusas que le dieron en la Dirección de Derechos Humanos de la Secretaría fue que el nosocomio no acepta convenios con el Gobierno estatal, pero tampoco se hicieron cargo de las recetas. 

La salud de Santos se deteriora cada vez más, su cuerpo se va asemejando a un esqueleto, y sin el respirador y el extractor de flemas su familia teme que muera. 

Magdalena contó que su hijo era un hombre muy trabajador, no tenía problemas con nadie y muchas personas se aprovechaban de él porque sufre un retraso mental. Muy seguido se venía de “raite” o caminando de Tamazula, Durango, a esta ciudad, sin imaginar el daño que personas malvadas le harían.

Santos requiere de un tanque lleno de oxígeno, un colchón, pañales, papillas y diversos medicamentos, por lo que se llama a las personas de buen corazón que puedan donar a que lo hagan.

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