«Que realmente haya una ciudad más vivible»: Rojo

En Sinaloa, los comités vecinales y las consultas reflejan la participación ciudadana como alternativa para crear un mejor espacio para la población

Por  América Armenta

Ciudad de Culiacán(Foto: El Debate)

Ciudad de Culiacán | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- La participación ciudadana como instrumento de cambio en las sociedades es una herramienta que se usa ahora también en las decisiones urbanas del estado, pues en la capital sinaloense el Instituto Municipal de Planeación (Implan) realizó un ejercicio con la sociedad, a presentarse los días 22, 23 y 24, en Museo de Arte de Sinaloa (Masin) y otros puntos importantes para la ciudad.

Es también como la participación ciudadana ha servido para disminuir la incidencia delictiva, sobre todo con los recién formados comités vecinales contra la violencia que se presentó en los últimos años en ciertos sectores de las ciudades sinaloenses. 

Juan Carlos Rojo Carrascal, Foto: Cristina Félix / El Debate

Pensemos la Ciudad

El Implan Culiacán presentará los próximos días 22, 23 y 24 de noviembre en el Masin los resultados de un ejercicio que se inició a mediados del 2017. Una consulta que consistió en acercarse a la ciudadanía, a los comisarios y a los síndicos de todas las sindicaturas de Culiacán, así como a gremios, académicos y autoridades de los tres niveles de gobierno. La principal cuestión fue saber qué tipo de ciudad querían, así lo explicó el director municipal de este instituto, el doctor en Geografía Juan Carlos Rojo Carrascal. 

Toda esa información se concentró por el equipo técnico del Implan para ponerlo en manos de la ciudadanía por 45 días virtualmente por medio de la página de la paramunicipal, así como en físico en sus oficinas, documentos de los cuales se podrán hacer comentarios y observaciones.

Durante estos 45 días, nuestra obligación es recibir todo tipo de observaciones y poderlas atender

Pensemos la Ciudad iniciará el jueves 22 con la presentación de cuatro planes alternando con dos conferencias magistrales, la idea que el Implan expone es que vaya toda la gente, no solo técnicos: «Estamos por primera vez en el Implan tratando de meter un lenguaje sumamente práctico y accesible para toda la gente porque luego los programas son muy técnicos», abundó el también experto en movilidad urbana sostenible, para de esta manera llegar a la mayor cantidad de ciudadanos y ciudadanas posible y que «se pongan a pensar la ciudad para generar cambios».

Durante los tres días se contará con la participación de alrededor de veinte organizaciones e instituciones, como Mapasin, el Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (Cideu), Red Paz MX, Save the Children, entre otros.

Participación ciudadana

El equipo técnico del instituto cuenta con alrededor de treinta personas, por lo que Rojo Carrascal considera vital la participación ciudadana: «No tenemos la voz final para decidir, somos conductores del destino de una ciudad, y lo que tenemos que hacer es a través de la gente, saber interpretar lo que la gente desea o lo que la gente busca», explicó, pues a partir de las ideas de lo que la sociedad desea para la ciudad, el equipo técnico mira la viabilidad de esos deseos. 

De ahí que se expongan totalmente los resultados de los foros de consulta para que las personas propongan y opinen sobre ellos; simultáneamente, las autoridades del Instituto de Planeación se reunirán con diferentes gremios, a quienes es importante que la información llegue y conocer su punto de vista, como las cámaras de comercio, comerciantes del centro, transportistas, entre otros, para plantearles con transparencia en qué consisten los planes presentados.

Comités vecinales

Un ejemplo de participación es la organización entre las y los vecinos de colonias como son Villas del Río, Stanza Toscana y Valle Alto, en Culiacán; así como en las colonias Guadalupe y Chapultepec de esta misma ciudad. Zona Dorada, Valle Verde y Hacienda del Seminario, en Mazatlán; mientras que en el norte de la entidad colonias como Los Ángeles y Canteras, de Los Mochis, también se agruparon.

Fue el alto índice de delitos un detonante para que los habitantes de estas y otras colonias del estado se agruparan para protegerse y tomar decisiones en su entorno. A través de peticiones en colectivo a las autoridades, lograron que se rehabilitaran casetas de policías o se incrementaran los rondines de vigilancia en esas zonas.