«No aprendimos nada del huracán Manuel»: Ibarra Pellegrín

Fortunato Ibarra Pellegrín, maestro en ingeniería y candidato a doctor en Ciencias del Agua, explica a la ciudadanía los fenómenos naturales, así como algunas necesidades de Culiacán para hacer frente a las intensas precipitaciones

Por  América Armenta

> Imagen facilitada por Ibarra, en la que se muestra nubosidad sobre Culiacán.

> Imagen facilitada por Ibarra, en la que se muestra nubosidad sobre Culiacán.

Las tragedias humanas y materiales por las intensas lluvias que se han presentado en el norte y en el centro del estado, explica el ingeniero Fortunato Ibarra Pellegrín, experto en hidráulica, son lecciones que no se han aprendido de fenómenos que se han presentado antes en la entidad.

¿Qué ocurrió el pasado 20 de septiembre, según su apreciación, ingeniero Ibarra?

De nueva cuenta, la depresión tropical 19-E que se presentó el 19 y 20 de septiembre, con vientos máximos de 50 km/h, no alcanzó siquiera la categoría de tormenta tropical. De acuerdo con la clasificación internacional de ciclones tropicales, con lluvias máximas en 24 horas de 214.2 mm y 158 mm en Culiacán y Los Mochis, respectivamente, ocasionó graves inundaciones en las poblaciones del centro y norte del estado de Sinaloa.

Al igual que ocurrió el 19 de septiembre del 2013, cuando el huracán Manuel, de categoría H1, categoría más baja en cuanto a peligro de huracán, con vientos de 120 km/h y 258 mm de lluvia máxima en 24 horas en Culiacán, que provocó graves daños también en la mayor parte del estado.

Estos dos fenómenos meteorológicos que se han presentado con cinco años de diferencia, a pesar de ser clasificados como eventos de bajo peligro de huracán por la baja velocidad de sus vientos, cada uno ha producido más de una tercera parte de la cantidad de lluvia que cae en un año en el estado de Sinaloa, lo que ha provocado graves inundaciones en gran parte de las localidades del estado, y ambos fenómenos han provocado graves inundaciones en la ciudad de Culiacán, causando grandes pérdidas de bienes a la población, así como a las actividades económicas y hasta la muerte de algunas personas.

Foto ilustrativa El Debate

¿Las autoridades de Protección Civil informaron oportunamente de las consecuencias de la depresión tropical 19-E?

Durante la depresión tropical 19-E, las autoridades de Protección Civil estuvieron subiendo avisos e imágenes de satélite a su cuenta de Twitter, no así a su página oficial de internet; sin embargo, estos avisos e imágenes eran lo mismo proporcionados por el Servicio Meteorológico Nacional, y no fueron interpretados para que la población en general pudiera entender la magnitud del peligro de dicho fenómeno, además de que la mayoría de la gente de escasos recursos que viven en las zonas de mayor riesgo de inundación no cuentan con los dispositivos para acceder a estas redes sociales, por lo que no pudieron prepararse para la llegada de dicho fenómeno.

¿Las autoridades de PC actuaron de acuerdo con los protocolos establecidos para ese tipo de fenómenos?

Si bien es cierto que las autoridades de Protección Civil han manifestado que han actuado de acuerdo a sus protocolos vigentes y las alertas que dieron fue con base en los mismos; sin embargo, en la alerta de ciclón tropical de las 4 de la tarde del día 19 ya se indicaba que la alerta era amarilla, que significa peligro moderado (acercamiento-preparación) con lluvias de 150 a 250 mm para el norte de Sinaloa, que son lluvias con alto potencial de inundaciones en el lugar donde se presenten, y estas fueron ignoradas por las autoridades locales.

Además, en la imagen satelital de la media noche del día 19 se puede observar la gran extensión cubierta con nubes coloreadas que representan tormentas muy intensas que debieron ser interpretadas así por personal con conocimientos de meteorología y haber advertido de los peligros de inundación que estas provocarían.

Situación similar ocurrió hace cinco años con el huracán Manuel, cuando las autoridades de Protección Civil locales no interpretaron adecuadamente los avisos de alerta y las imágenes de satélite que indicaban la magnitud real de la tormenta y no aplicaron los protocolos de protección de manera adecuada, solo porque los dos fenómenos meteorológicos eran de bajo peligro de huracán, según la clasificación internacional.

¿Estas omisiones son exclusivas de estos dos fenómenos naturales o se han presentado en ocasiones anteriores?

Las omisiones de estos peligrosos fenómenos meteorológicos por las autoridades del estado, o negligencias, si así se les pudieran llamar, no han sido solo del gobierno actual ni del gobierno que estaba cuando ocurrió el huracán Manuel, sino que se han presentado a lo largo de la historia, como se describen en el libro Desastres naturales: aspectos sociales para su prevención y tratamiento en México, que se escribió en el año de 1995 y del cual un servidor es coautor.

En este libro se hace un análisis teórico de los desastres naturales y se hace una revisión histórica de los desastres que habían ocurrido en Sinaloa hasta la fecha de su publicación.

¿Qué otros eventos ciclónicos de esa magnitud le ha tocado dar seguimiento?

Justo después que se terminó de escribir el libro antes mencionado se presentó una de las más grandes tragedias en Sinaloa debido a este tipo de fenómenos, cuando el 15 de septiembre de 1995 el huracán Ismael, con categoría H1, tocó tierra a la altura del puerto de Topolobampo, y a pesar de ser clasificado como ciclón de bajo peligro, con 197 mm de lluvia acumulados y vientos máximos de 130 km/h, provocó inundaciones en los municipios de Ahome, Guasave, El Fuerte y Sinaloa de Leyva.

Además de los 26 millones de dólares que se estimaron de daños, los fuertes vientos provocaron daños a más de 150 embarcaciones pesqueras de las 500 que habían salido tres días antes, cuando se iniciaba la temporada de pesca de ese año.

Se reportaron alrededor de 200 personas muertas durante este fenómeno, entre ellos se reportaron 57 pescadores muertos y otros desaparecidos que se encontraban en las embarcaciones que se localizaban en altamar y que dicen que no recibieron los avisos de alerta por la capitanía del puerto de Topolobampo para que regresaran y se pusieran en resguardo por dicho fenómeno meteorológico.

A este fenómeno meteorológico me tocó darle seguimiento, siendo responsable del Laboratorio de Ciencias de la Tierra, Meteorología Teledetección del Centro de Ciencias de Sinaloa, y a pesar de que en ese tiempo la tecnología de la información, internet y telefonía celular comenzaban a desarrollarse y no existían las redes sociales como hasta hoy, en el Centro de Ciencias ya se contaba con el servicio de internet, por lo que teníamos acceso a información meteorológica y a pronósticos elaborados por instituciones de los Estados Unidos de Norteamérica, los cuales imprimíamos y entregábamos directamente a la oficina del gobernador del Estado.

El día que el huracán tocó tierra, al entregar nuestros avisos de huracán de las 4 de la tarde, pudimos darnos cuenta que el comité estatal de Protección Civil en la reunión de esa hora estaba trabajando con imágenes de satélite de varias horas anteriores que mostraban al huracán aún lejos de la costa, cuando en la realidad estaba a punto de tocar tierra frente a las playas de Topolobampo.