Crianza sin violencia es formación positiva

El cinto y la chancla no son ni han sido formativos, si los hijos hacen caso es por el temor que infunde, no educa.

Por  Esmeralda Bañuelos

Se prohíbe el castigo corporal en todos los entornos(Matías Rodríguez EL DEBATE)

Se prohíbe el castigo corporal en todos los entornos | Matías Rodríguez EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- La violencia con que se forma a la niñez y adolescencia en la sociedad actual ha generado la intensificación de las acciones de los gobiernos. Se busca eliminar toda forma de maltrato en la crianza en el hogar y en todos los entornos en donde existen cuidadores de niños, niñas y adolescentes.

Las formas de violencia aceptadas y normalizadas por generaciones son ahora prohibidas en casi todos los países del mundo. El Sistema Integral para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Sipinna, uno de los programas más activos en el estado, promueve una crianza formativa y no de castigo. 

“Merecen el mismo respeto que la sociedad otorga a personas adultas, vale lo mismo maltratar a un adulto que a un niño. Se necesita otro tipo de formación que vaya en contra o sea contraria a la violencia con la cual se está formando a las generaciones. La prohibición del castigo corporal tiene que ver con castigos crueles o denigrantes. No es una receta específica que establece la convención de los derechos del niño, lo que sí se puede establecer es que sea una crianza donde no exista la violencia. No solamente con el hecho de decir los niños aprenden de papá y mamá a partir de los ejemplos, sino también a partir de los consejos. En este sentido se insiste en  una crianza positiva en todos los ámbitos, en las escuelas, guarderías y centros de atención de la salud, de asistencia o de rehabilitación”, expone el director jurídico de Sipinna, Jorge Luis Sañudo Sañudo.

El especialista explica la importancia de reconocer que se deben respetar las necesidades de desarrollo. Esto implica la atención, amor, comprensión, respeto y comunicación. 

“Un ejemplo de una crianza no positiva es el uso del cinto y la chancla para que los hijos obedezcan, pero esto no ha sido formativo, si los hijos hacen caso es por el temor que infunde mas no educa personas, que es lo que se necesita para una mejor sociedad libre de violencia. Esto tiene que ver con el respeto a la dignidad humana. Los padres de familia justifican la corrección cruel partiendo de la idea de que sus hijos son de su propiedad”, expone el director jurídico.

Lo que propone Sippina es que las familias y la sociedad reconozcan los derechos que tienen los niños, niñas y adolescentes, sus necesidades básicas de apoyo y en ese sentido se brinde una formación en sus hijos de no maltratarlos, no golpearlos, sino educar. Buscar los mecanismos positivos para mejorar la comunicación con sus hijos y la obediencia sin violencia.