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El fuerte frío duele más en medio de la pobreza

En La Reforma afirman que la ayuda que brinda el Sistema DIF Angostura siempre llega a la 30 de Enero o a la Miramar, a ellos los tienen olvidados.

Por: Bardo Villa

La señora Milagros López y una de sus hijas sufren las inclemencias del frío en la colonia Doctores / Fotografía: Daniel Ayala EL DEBATE

La señora Milagros López y una de sus hijas sufren las inclemencias del frío en la colonia Doctores / Fotografía: Daniel Ayala EL DEBATE

Angostura, Sinaloa.- En el campo pesquero La Reforma los habitantes de la colonia Doctores se sienten olvidados por las autoridades municipales de Angostura, más por el Sistema DIF, que rara vez les lleva alguna clase de ayuda.

La señora Milagros López manifiesta que por lo general los apoyos se los dan a los habitantes de las colonias 30 de Enero y Miramar, dejando por fuera la Doctores, donde también las personas tienen muchas necesidades, más en esta época de frío, donde el termómetro ha llegado a bajar hasta los 3 grados centígrados.

“Por las madrugadas sentimos muy fuerte el frío y nos tapamos con lo poco que tenemos. Ahí nos hacemos bolita mis tres hijos, mi marido y yo en este pequeño cuarto, donde tenemos acomodado la cama, la mesa, la ropa y otras cosas. Afuera, en un cuarto de lámina negra, tenemos la cocina", comenta.

La situación está fea, y lo más lamentable es que los del DIF todo el tiempo que han venido para esta zona se van a repartir las cosas para la colonia 30 de Enero o la Miramar, para acá ni sus luces".

"Nos hemos dado cuenta que allá han dejado cobijas, despensas, y hasta posadas les han hecho, y aquí nada, no sé por qué, si aquí también tenemos necesidades. Pedimos ser tomados en cuenta por el DIF, que volteen a vernos, más hoy que está haciendo mucho frío, que nos manden cobijas o colchonetas y, por qué no, la despensa.

Hemos escuchado que dicen que los del DIF están en la cocina económica de la colonia Miramar repartiendo cosas como cobijas, regalos para los niños, entre otras cosas, y pues se nos dificulta ir hasta allá, ya que está bien lejos, casi llegando al panteón, y cuando queremos ir resulta que ya todo se acabó, que ya no alcanzamos nada.

Cuando nos tocó algo fue cuando se presentó la inundación por la depresión tropical, pero de ahí a la fecha, nada”, asegura Milagros López.

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