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Guamuchil

Si volviera a nacer elegiría ser médico una vez más; Gilberto Aguilar

Además de médico ha sido candidato, diputado y beisbolista.

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Por: Abigaíl Soto

Gilberto Aguilar Gaxiola, médico municipal / Fotografía: Matías Rodríguez EL DEBATE

Gilberto Aguilar Gaxiola, médico municipal / Fotografía: Matías Rodríguez EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- Gilberto Aguilar Gaxiola, un médico pediatra que se ha dedicado a ayudar a sus pacientes, indica que su profesión es lo que más le gusta, y si le volvieran a preguntar qué le gustaría ser, sería médico una vez más, porque su profesión le ha dado la oportunidad de ser parte de muchas actividades, hasta el punto de llegar a ser diputado local, hasta candidato a la presidencia de Salvador Alvarado. 

El médico Gilberto Aguilar Gaxiola fue de la generación de 1969-1973, en la UAdeG; cuando se graduó se mudó a Los Mochis a hacer el internado de pregrado, en el año de 1974, y al siguiente año regresó a Guamúchil a hacer su servicio social. 

“Con mucho orgullo puedo decir que soy el médico municipal más viejo, no en edad, sino que tiene un consultorio hace más de 42 años. Mi título data del Día del Niño de 1976, cuando llegué a Guamúchil había muchos médicos pero no con consultorio propio, de ellos ya no están con nosotros el 90 por ciento, y sigo vigente, y así esperamos seguir”

Agregó que su gran pasión es seguir siendo médico, él siempre quiso ver a su gremio unido y empezó a realizar algunas actividades para crear el Colegio Médico del Río Mocorito; con mucho esfuerzo y trabajo convenció a sus colegas de formar parte del grupo, para hacer algo juntos. “Hago un balance de cuántos pacientes se me han muerto, pero me balanceo con todas las personas que he ayudado a que sigan viviendo y me sale debiendo la ciencia médica, porque me preparé y me capacité y aún sigo ejerciéndolo”, expresó el médico Gilberto Aguilar Gaxiola.

Indicó que algo que siempre le ha pedido a su familia es que cuando él muera le pongan en su epitafio  “Doctor”; explicó que es un título que no se hereda, que no se transfiere, sino algo que se adquiere a base de mucho esfuerzo y dedicación de día a día, porque todos los días ayuda a las personas y que siempre debe de estar pendiente de sus pacientes, porque con la vida no se juega, porque es lo más preciado.

Comentó que estuvo años fuera de su tierra y espera nunca más volverse a ir, pues su tierra le ha dado más. “He estado dos veces en la frontera, he vivido en Culiacán, en Los Mochis, en la Ciudad de México, en Tijuana, y no pienso volverme a ir nunca de Guamúchil, porque el servirle a la gente es lo más bonito”. 

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