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Cualquier mujer puede ser taxista: Carolina Ureta

La madre de familia de cuatro hijos ha demostrado que cualquier mujer puede salir adelante en cualquier trabajo

Por  Esmeralda Bañuelos

La taxista Carolina Ureta / Fotografía: EL DEBATE

La taxista Carolina Ureta / Fotografía: EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- Una mujer al volante no es un peligro, eso lo ha demostrado Carolina Ureta Gutiérrez, taxista en la ciudad. La madre de familia de cuatro hijos se incorporó a la Unión de Taxistas desde hace tres meses. 

Carolina Ureta cuenta cómo pasó de ser empleada de la base en recepción de llamadas a tomar el volante del taxi. Uno de esos días de trabajo le pidió a uno de los compañeros que le prestara su  vehículo para “quitarse el agallón”, porque siempre le había llamado la atención “choferear”. Desde ese día supo que podía con ese reto y pidió una oportunidad para incorporarse. 

Entrar no fue fácil y mantenerse tampoco. Reconoce que tuvo que enfrentarse a críticas y hasta actos de discriminación que, por el hecho de ser mujer se le cuestionó de que no podría realizar este trabajo. 

Contra todo los obstáculos de la crítica, el miedo y la vergüenza entró. Ahora se siente satisfecha de este empleo y de poder demostrar con la frente en alto que cualquier mujer puede hacer lo que se proponga. “Aquí los plebes me respetan porque me doy a respetar, esa es la base de todo”, señaló Carolina.

Con una jornada de trabajo de 10 a 12 horas recorre a diario entre 100 a 150 kilómetros por la ciudad.

No me da miedo trabajar de noche hasta la madrugada, porque el miedo no te deja avanzar”. 

La conductora disfruta su trabajo y quiere permanecer en este por mucho tiempo. Lo mejor de ser taxista, dice, es conocer a todo tipo de gente y aprender de ellas.