No Usar

Roc Wheels, manos que suman para cambiar vidas

Desde estudiantes, hasta reos que cumplen sentencia de cadena perpetua, colaboran para que niños que requieren sillas de ruedas personalizadas cuenten con ella

Por  Karen Rubio

Roc Wheels, manos que  suman para cambiar vidas

Roc Wheels, manos que suman para cambiar vidas

Guasave, Sinaloa.- La labor que realiza la fundación Roc Wheels sonaría en planteamiento como una utopía, sin embargo es, gracias a la voluntad de muchas manos que se unen para ayudar, una realidad.

La asociación de origen estadounidense busca que niños de países subdesarrollados, quienes viven en condiciones precarias y sufren discapacidades físicas que los hacen dependientes de una silla de ruedas, tengan acceso a una, la cual es diseñada de acuerdo a las necesidades particulares de cada beneficiario. Lo interesante es todo el proceso humanitario que conlleva.

El proceso

La historia de cada silla inicia con la recopilación de la información del beneficiario, cuál es su condición, edad, medidas, origen.  La foto y el caso de cada niño se envía a distintas escuelas de Montana, Estados Unidos, ahí los estudiantes se agrupan para apadrinar a un niño y recabar el dinero de las piezas para fabricar la silla.

Juan Carlos Olivera, quien es representante de la fundación en México, señala que “Nosotros presentamos en las escuelas de Estados Unidos todas y cada unas de las fotografías y las necesidades de cada niño. Lo que hacen es que por salón ellos escogen a que niños o niña van a ayudar, entonces en grupos de dos o tres o de los que se requieran hacen lo que tengan que hacer para recaudar los montos y comprar las sillas de ruedas.”

Estas sillas tienen un costo más bajo del que tendrían convencionalmente en el mercado porque en la elaboración de las mismas colaboran reos que cumplen cadena perpetua en dos distintas prisiones estadounidenses.

Normalmente los que trabajan en esto son personas que tienen condena de cadena perpetua, ésta es la única manera en la que sienten ellos que pueden ayudar a la sociedad, entonces ahí es como tienen la mayoría de las piezas a un costo bajísimo porque los presos las manufacturan.”

Elementos de la fundación bajando las sillas de rueda.

Una vez que los estudiantes recaudan el dinero suficiente para pagar las piezas las llevan a un taller de ensamblaje  de la organización Roc Wheels  y los estudiantes que participaron para comprarlas ayudan en el ensamblaje.  “Ellos participan aunque desde luego hay técnicos especializados que los van guiando y así es como se hacen.” El costo normal de cada silla es de entre 3 y 5 mil dólares.

Ayuda humanitaria

Esta organización trabaja a nivel mundial, Olivera indicó  que antes de venir a México  estuvieron en Uganda donde dejaron alrededor de 200 sillas. El pasado lunes estuvieron en Angostura, el martes en Ahome, ayer y hoy estarán en Guasave, que es además el municipio con más beneficiarios en esta ocasión. “Trajimos a México alrededor de 110 sillas a México, de esas 25 se quedaron en Guaymas.”

La fundación tiene 20 años de haber sido creada, por Lee Hansah, quien a decir de Olivera gusta de guardar un perfil bajo alejada de los discursos pero enfocada en apoyar. En Sinaloa tienen cuatro años ayudando, los primeros dos años atendieron más de lleno en Ahome, donde “había una necesidad muy grande”. En el caso particular de Guasave este es el segundo año que traen el beneficio para 36 niñas y niños de comunidades como Ranchito de Zavala, Las Palmitas, La Sabanilla, Leyva Solano y Bamoa.