Guasave

Su cromosoma extra lo vuelve especial

La madre de Ricardo, Carla, señala que como sociedad, aún falta mucho para que se dé una verdadera inclusión de personas con discapacidad

Por  Fernanda Ruiz

Su cromosoma extra lo vuelve especial.(EL DEBATE)

Su cromosoma extra lo vuelve especial. | EL DEBATE

Guasave, Sinaloa.- Para Carla Yadira Vejar Rubio tener un hijo con síndrome de Down representó un gran reto como madre, reto que aceptó con mucho amor desde que el diagnóstico fue oficial.

Se trata de Ricardo Salomón Vejar, quien actualmente tiene 19 años, y es el segundo heredero de la familia.

La noticia

Carla Yadira Vejar Rubio tuvo un embarazo normal, sin mayores problemas que los síntomas habituales.

Por fin llegó la fecha y Ricardo nació. Todo era alegría para Carla y su primer hijo Julio César.
El primer mes y medio transcurrió entre citas normales, las típicas que tienen los recién nacidos, sin que se le dijera a la madre que su pequeño presentaba alguna enfermedad; fue hasta que una tía de Carla Yadira le dijo que el niño tenía razgos diferentes, cuando lo llevaron al pediatra y este les explicó que tendrían que hacerle unos estudios genéticos en Ciudad Obregón, estudios que confirmaron que Ricardo era portadador de una copia extra del cromosoma 21, lo que lo hacía un niño con síndrome de Down.

Ricardo Salomón Vejar, de 19 años. Foto: EL DEBATE.

A pesar de que, como toda madre esperaba que su hijo naciera totalmente sano, Carla Yadira no tomó con dolor la noticia, sino más bien con optimismo, al sentir que lo detectó a tiempo para poder ayudarle al niño a obtener destrezas y aprendizajes para la vida.

“Yo no lo tomé con dolor, no viví un duelo por la noticia, al contrario, yo sentí que lo estaba detectando a tiempo para poder trabajar con Ricardo; él se movía y se reía, como cualquier otro niño, así que lo que hice, en vez de sentir tristeza, fue empezar a leer y a buscar ayuda para que Ricardo tuviera una atención temprana, y así poderle dar una buena calidad de vida.”

La adaptación

Vejar Rubio asegura que no sintió un cambio radical en su vida tras el nacimiento de Ricardo y la adaptación del pequeño recién nacido con su hijo mayor tampoco resultó difícil.
“Mi hijo Julio César tenía tres años de edad cuando nació Ricardo, así que juntos aprendimos el proceso, César nunca miró a su hermano diferente, quizá lo notó debido a que la sociedad señala a las personas con discapacidad, pero el cambio no fue radical en nuestras vidas.”

Muy talentoso

Ricardo es un joven muy talentoso, desde los dos meses y medio acude a Centros de Atención Múltiple, en donde le han ayudado mucho.

Aunque Ricardo no tiene lenguaje verbal, está aprendiendo lenguaje de señas mexicanas, lo que le ayudará a comunicarse aún más; además, ha tomado cursos de bisutería, masajes, ha estado en el taller de hortalizas, borda y actualmente está en el taller de corte y confección, lo que le ha permitido saber que con lo que hace, puede ganar dinero para solventar sus gastos.
De igual manera, desde los 8 años está en atletismo y hasta el momento tiene 10 medallas.

Foto: EL DEBATE.

Aún falta mucho

Basada en su experiencia, Carla Yadira, enfatiza que aún falta mucho por hacer en cuanto a que la sociedad tenga más cultura de respeto, apertura e inclusión, pero aunque va lento, se sigue trabajando en eso.

“Existen escuelas y docentes capacitados para brindar atención a personas Down, pero la sociedad aún señala mucho a las personas con este síndrome, las oportunidades de trabajo para ellos están muy restringidas, quizá por miedo a la falta de aptitudes. En inclusión es marcado aún, Ricardo quizo entrar a natación y no lo aceptaron, tampoco en karate, ni en la Casa de la Cultura de Cobaes, entonces creo que la sociedad tiene miedo de trabajar con personas con discapacidad