El Valle del Carrizo sigue destrozado tras inundación

A cuatro meses de la contingencia que arrasó con la tranquilidad de muchas familias, la carretera Internacional México 15 y otros caminos siguen intransitables

Por  Hugo Mora

El puente a la altura de El Carrizo sigue caído y la rúa federal continúa desplomada.(Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE)

El puente a la altura de El Carrizo sigue caído y la rúa federal continúa desplomada. | Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- A cuatro meses de la inundaciones ocurridas en septiembre, el Valle del Carrizo aún se encuentra con casas semivacías, caminos destrozados y escaso ganado en los establos, y aunque las maquinarias y los habitantes no han dejado de trabajar, el ambiente ya no es el mismo. 

“Nos hemos acostumbrado a vivir así, a salir adelante a cómo podemos. La inundación nos dejó sin nada, pero nos dejó una gran lección, que es la de prever las tragedias y más las naturales como pasó en septiembre”, señaló Mercedes Acuña Soto, habitante del Poblado 7. 

Rúa en malas condiciones

Los automovilistas que pasan a diario por la carretera Internacional a la altura del ejido Chihuahuita también se acostumbraron al doble sentido que se crea en el punto destrozado de esta rúa, en la que dicen “es un milagro que nadie se haya matado ahí”.

“A veces sí es lento pasar por aquí porque se acumulan los carros, más por las mañanas en las que los tráileres llevan su carga al sur. Nosotros ya esperamos que esto se arregle porque nos hace falta el segundo carril. Nos acortaría el tiempo y todo fluiría más rápido y hay menos riesgo de un accidente”, comenta Ignacio Gutiérrez. 

Tanto en la afectación de carretera en el punto del ejido Chihuahuita como en el Poblado 6 se encuentra maquinaria trabajando para resolver los problemas; sin embargo, en el primer punto aún no se tiene avances en el puente que se partió en dos con las lluvias torrenciales.

Temor al agua potable

Mientras tanto, los habitantes del Poblado 7 aún no confían en el agua potable que se les otorga ya que señalan aún se encuentra contaminada, por lo que continúan comprando agua de garrafón que les cuesta entre $12 y 14 pesos.

Por esto estamos esperando la potabilizadora que se construirá aquí cerca y esperamos que con esto ya esté mejor la calidad del agua. Nuestro temor es enfermarnos por el agua que sabe y huele horrible”.