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Los Mochis

Espera su turno al final de la caja por unas monedas

Doña Raquel agradece las propinas que recibe como "cerillito" en la tienda comercial que se ha convertido en su segundo hogar

Por: Marisela Jolie

La señora Raquel es paquetera voluntaria.(EL DEBATE)

La señora Raquel es paquetera voluntaria. | EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- Raquel Muñiz Ruiz tiene 76 años y es originaria de Jalisco. Llegó a vivir a Los Mochis cuando tenía 18 años y formó una familia. Tiene seis hijos y desde hace tiempo es paquetera voluntaria en un supermercado de la ciudad.

“Llevo trabajando siete años en Ley Jiquilpan, pero trabajé un año en Santa Fe. A mí me gusta estar ocupada, me gusta trabajar y gano mi dinerito. Mis hijos me ayudan, ellos no quieren que yo trabaje, pero yo no quiero estar en la casa estresada y preocupada”, expresó.

Es paquetera voluntaria

De once de la mañana a tres de la tarde, Doña Raquel espera su turno al final de la caja para empacar las compras de los clientes a cambio de unas monedas. Solo descansa un día a la semana y debe tomar cuatro camiones al día para llegar a trabajar.

“Yo vivo en las arboledas, tomo dos camiones de venida y dos de ida, pero me gusta estar aquí trabajando y convivir con todos, porque en mi casa estoy como quien dice solita, porque mi hijo también trabaja”. 

Trabaja al final de la caja

Doña Raquel agradece las propinas que recibe como "cerillito" en la tienda comercial que se ha convertido en su segundo hogar.

“Nosotros somos voluntarios y pues estamos a lo que nos dé la gente. Hay días que se gana bien y hay días que no; en un día bueno gano 250 pesos, y en un día malo me voy a mi casa con 80 o 120 pesos”. 

Lo único que necesita para desempeñar su oficio son su uniforme, su identificación y su gran sonrisa con la que recibe y despide a los clientes en cada caja. “Paso la mayor parte del día aquí, hay gente que conozco desde hace muchos años. Aquí somos una familia, somos ocho paqueteros. Estamos de a dos en una caja, cuando no están todas abiertas, y nos turnamos”.

Raquel expresa que disfruta ver irse a los clientes contentos, bien atendidos y con su 
mandado acomodado. Foro: EL DEBATE

Permanece de pie

Su edad no la vence y tampoco el cansancio de sus piernas por tanto permanecer de pie. “Al principio sí me cansaba estar parada tanto tiempo porque no tenía condición, pero ahora ya no me canso. Soy muy feliz trabajando, disfruto ver irse a los clientes contentos, atendidos amablemente y con su mandado bien acomodado”, finalizó.

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