Vecinas del Río de las Cañas exigen cierre de sala de fiestas

Exigen a la Dirección de Inspección y Normatividad actuar y verificar las condiciones en las que opera este salón de eventos

Por  Javier Vega

Las denunciantes se manifiestan en el exterior de las instalaciones de este negocio.(ELDEBATE)

Las denunciantes se manifiestan en el exterior de las instalaciones de este negocio. | ELDEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- Un grupo de vecinas del bulevar Río de Las Cañas se manifestaron para exigir el cierre de la sala de fiestas Frida, ubicada entre las calles 10 de Mayo y Ernestina Zazueta.

Visiblemente molestas, manifestaron que ya están cansadas de todos los problemas que han enfrentado desde que esta sala de fiestas se abrió, y lo que desean es volver a llevar una vida en paz, en donde ya tienen muchos años viviendo, y desde el inicio de operaciones de este recinto durante el pasado mes de noviembre, dicen que prácticamente todos fines de semana se ven obligados a escuchar ruidos altisonantes de diversos grupos musicales y bandas, así como tener que soportar todos los problemas que ocasionan los asistentes a los eventos, ya que constantemente les invaden sus estacionamientos y denuncian que toda la zona se convierte en una gran cantina. 

Las quejas fueron presentadas por Cristal Castillo, January Peñuelas, Gloria Márquez y Berenice Castillo.

Piden cancelación
Las vecinas inconformes exigen la cancelación de la sala de fiestas. Aseguran que ya han denunciado el problema ante la Dirección de Inspección y Normatividad del Ayuntamiento de Ahome, pero que la dependencia no ha actuado al respecto.

Manifiestan que ya son varias las veces que han solicitado la intervención de esta instancia municipal, pero no han hecho nada para resolver el problema.

Incluso consideraron como sospechoso el actuar que han asumido algunos de los inspectores porque las veces que han convocado a las dos partes para llegar a una solución, sospechosamente no acude la propietaria o propietario del inmueble, pero en lugar de hacer algo para obligarlo, simplemente se quedan cruzados de brazos y no hacen nada. 

Señalan que definitivamente ven algo irregular porque les han llegado a decir que la sala no tiene permiso, pero sigue operando y lo raro es que ellos como vecinos nunca les pidieron anuencia para operar y que se supone que este es un requisito elemental para dar un permiso de esta naturalez.

La sala inició en el mes de noviembre a operar y desde entonces dicen que sus vidas se han transformado porque todos los fines de semana son fiestas y fiestas y ellos son los que sufren.

Las quejosas mostraron múltiples oficios que han turnado a diferentes instancias municipales, en donde les piden su intervención, pero extrañamente nadie a la fecha a hecho nada para ayudarlas.