No Usar

Prevalecen los “detalles” de alto riesgo en el Pino Suárez

En momentos en los que se realiza la segunda fase de obras, no se resuelven las fallas dejadas

Por  Jorge Luis Lozano

Un matrimonio sube una silla de ruedas por las escaleras.(Jorge Luis Lozano)

Un matrimonio sube una silla de ruedas por las escaleras. | Jorge Luis Lozano

Mazatlán, Sinaloa.- Una familia de turistas se vio obligada ayer a cargar una silla de ruedas a través de las empinadas escaleras del mercado Pino Suárez para ingresar a la zona de restaurantes.

Mientras, uno de sus hijos cargaba al más pequeño de sus hermanos, que padece de discapacidad. No fue fácil. Tampoco seguro. Las escalinatas son demasiado empinadas y carecen de pasamanos, por lo que cualquier paso en falso puede tener graves consecuencias. 
Además, están las escalinatas que han sido rebajadas por los obreros que intervinieron en la primera fase de la regeneración del mercado.

Lo paradójico es que a un costado de las escalinatas está un elevador, que ha permanecido desconectado por más de seis meses porque sencillamente están en espera de una inauguración oficial. 

Peligro, advierte el pequeño cartel. Foto: Jorge Luis Lozano

Locatarios inconformes

Una de las encargadas del restaurante contiguo al elevador del mercado mencionó que el miércoles, un grupo de técnicos se presentó en el lugar para desmontarlo.

En eso estaban cuando recibieron una llamada para que así dejaran todo y lo volvieron armar”, dijo la locataria. “Al menos –añadió– deberían de poner un pasamanos para que los clientes tengan más seguridad.

No obstante, las escaleras sin seguridad no son los únicos “detalles de riesgo” que prevalecen en el mercado Pino Suárez. En uno de los pasillos de la zona de artesanías, los locatarios han instalado una jaba sobre uno de los resumideros que se ha hundido tras los trabajos.

Las empinadas escaleras carecen de pasamanos. Foto: Jorge Luis Lozano

Peligro, ojo, danger, advierte la pequeña cartulina con la cual intentan evitar que algunos de los transeúntes tropiecen.

Una de las comerciantes de la zona explicó que ya hasta ofreció pagar el material para que reparen la falla, pero ni así los encargados del proyecto de regeneración aceptan terminarla. 

Así llevamos seis meses, refirió.