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Sinaloa

Mujeres sinaloenses, ejemplo de resistencia

El 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, se conmemora la lucha que se ha dado a través de los años por obtener la igualdad entre hombres y mujeres

Por: El Debate

Mujeres sinaloenses, ejemplo de resistencia. Foto: EL DEBATE

Mujeres sinaloenses, ejemplo de resistencia. Foto: EL DEBATE

Sianloa (América Armenta).- Cada 8 de marzo, las mujeres en todo el mundo se unen para exigir los derechos que no les han sido reconocidos, así como defender los que hoy ya se poseen, por medio de marchas, mítines o con paros laborales en los lugares de trabajo. No es un día para festejar, exponen activistas, sino para exigir justicia, paz y mejores condiciones. 

En Sinaloa, por muchos años, colectivos, artistas, madres de familia, profesionistas y demás han salido en esta fecha para recordar que la lucha por los derechos de igualdad con los hombres sigue en pie, haciendo visibles algunos de los principales problemas de género, como es la brecha salarial que existe, la violencia intrafamiliar hacia las mujeres y los feminicidios, que van ascendiendo en la entidad.

El estado, lacerado por los ocho asesinatos a mujeres en el 2018 y colocado en primer lugar nacional por la incidencia en feminicidio, con 84, en el 2017, tiene ejemplos de mujeres en resistencia, que cada día desde sus casas o lugares de trabajo dan lo mejor de sí para hacer de este un mejor lugar para vivir.

Son Mirna Nereyda Medina, líder de las Rastreadoras, quien buscó por años a su hijo y apoya a otras familias a encontrar a sus familiares desaparecidos; Perla Anahí Zavala, directora de una escuela secundaria en la que permean las conductas machistas, tiene casos de jóvenes embarazadas, por lo que ha tomado el reto de apoyar en el empoderamiento de las alumnas; Melina López Meyer, guasavense destacada en el área de la ciencia; el colectivo Martes de Poesía, grupo de mujeres jóvenes que han abierto espacio a la poesía en Sinaloa por más de un año cuando hubo gente que les dijo que no podrían lograrlo; el Colectivo Feministas Alteradas Sinaloenses, que ha sentado un precedente en el feminismo en las jóvenes que deseen conocer del tema y se integra por artistas y mujeres trabajadoras, todas dentro del activismo desde hace años, e Hilda Guillén Ledezma, activista por los discapacitados en Mazatlán.

Hilda Guillén Ledezma. Foto: EL DEBATE

Lucha a través de los años

Sinaloa actualmente vive uno de los momentos más difíciles para ser mujer. La incidencia de delitos hacia este género va en incremento, como la violencia familiar o el acoso, que son considerados la antesala de las violaciones y los feminicidios. 

A partir del 2015, las violaciones y el acoso sexual se convirtieron en unos de los delitos más denunciados por las mujeres en Sinaloa, según la Fiscalía General del Estado. 

En el 2017, no solo hubo un repunte de feminicidios en la entidad, sino que las víctimas de estos delitos fueron en una decena menores de edad, concluyendo que cada vez más mujeres y más jóvenes son asesinadas en Sinaloa. 

Del 2007 al 2017, el porcentaje de incremento de denuncias de violencia familiar fue de 100.25 por ciento, pasando de mil 211 a 2 mil 402 denuncias; mientras que en el 2018 se han registrado 225 casos. En doce años y casi once meses, hay 660 expedientes y carpetas de investigación, de las cuales —según datos del Supremo Tribunal de Justicia— más del 80 por ciento de los casos no ha sido resueltos, ni como homicidio doloso ni como feminicidio, de acuerdo con el Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses, con base en un análisis de las estadísticas de la Fiscalía estatal. 

Lucha a través de los años

Esta es una fecha de las más memorables para las mujeres. En 1910, en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, llevada a cabo en Copenhague, se proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. 

También remite al año de 1911, en el mes de marzo, cuando 140 trabajadoras de una fábrica en Nueva York murieron quemadas, ya que habían sido encerradas en sus puestos de trabajo, desatando huelgas y cambiando la legislación laboral en Estados Unidos. 

Actualmente, en diversos países optan por un paro general laboral, en el que las mujeres no trabajan como un recordatorio y manifestación de la lucha por derechos que ha tomado años conseguir, incluso la obtención de algunos derechos aún está en lucha. 

En 1975, la Organización de las Naciones Unidas reafirma el día como el Día Internacional de la Mujer para recordar las luchas feministas.

EJEMPLOS DE MUJERES SINALOENSES

  • Madres guerreras, en busca de sus hijos

(Texto: Ramón Verdín).- Tuvieron que ser mujeres, madres, las que iniciaron un movimiento en el norte de Sinaloa con la intención de conocer el paradero de hijos, parejas y hermanos víctimas de la delincuencia o de las mismas instituciones policiales para lograr que los diferentes niveles de gobierno voltearan a verlas.

Foto: EL DEBATE

Una de ellas fue Mirna Nereyda Medina Quiñónez, profesora retirada, cuyo hijo, Roberto Corrales Medina, fue desaparecido el 14 de julio del 2014, cuando vendía discos en una gasolinera en el municipio de El Fuerte.

«Hay personas que tienen a sus familiares desaparecidos de años atrás y nadie se había animado a hacer esto. Tuvimos que ser un grupo de mujeres, de madres, las que empezamos todo esto. Tenemos madres, hermanas, ancianas que buscan, ahí están. De repente se nos caen, por las características propias de la edad, pero esas señoras son las que nos dan fuerza para seguir en la lucha», señala quien pasó de ser víctima a una importante activista a nivel nacional en el tema de las desapariciones. 

En este tenor, el entorno económico y social es uno de los factores que más inciden en el tema de las desapariciones forzadas y en la violencia al interior de los hogares, relató la luchadora social. Informó que los logros de la mujer en Sinaloa son considerables; no obstante, en las comunidades rurales aún existe mucha desinformación de los programas que tiene la administración pública: «Falta mucho. Hablando de violencia, tenemos denuncias de matrimonios disfuncionales, violencia por parte de la pareja, mujeres que sufren maltrato y no denuncian porque el hombre las mantiene. Antes no sabía nada de esto, estaba en una burbujita. Ahora me doy cuenta de que hay grupos a nivel nacional y estatal. El apoyo a la mujer es importante. Debemos protegernos y no dejar que nadie abuse de nosotros». 

Asimismo, el principal obstáculo que inicialmente encontró el grupo de las Rastreadoras de El Fuerte fue la indiferencia de las autoridades ante la búsqueda de información sobre el paradero de sus seres queridos, aseguró Mirna Nereyda Medina Quiñónez.

Igualmente, se presenta un fenómeno de rechazo por parte de familiares que sienten temor de que les pueda suceder algo similar.

«Fue la insensibilidad del gobierno. Cuando nosotras iniciamos, no querían reconocer que había desaparecidos. El 12 de septiembre del 2014, cuando nos manifestamos en Palacio Municipal de El Fuerte, el alcalde en turno (Marco Vinicio Galaviz) ni siquiera nos atendió», recordó Medina. Posteriormente, las instituciones gubernamentales decidieron ayudar por medio de la seguridad en los rastreos. En este sentido, Mirna Nereyda precisó que la conformación de redes de apoyo entre mujeres, en este caso que sufrieron de la pérdida de un familiar, es sumamente importante para el desarrollo emocional.

«Otra madre sabe el dolor que estás sufriendo, sabe lo que representa que te arranquen a un hijo, que le quiten la vida. Ese apoyo que nos damos es buenísimo, y si no tuviéramos este grupo, no funcionara, nadie te apoya». 

El 26 de agosto del 2017, las Rastreadoras encontraron los restos óseos de Roberto Corrales en Ocolome, El Fuerte. Mirna continúa en la búsqueda de personas desaparecidas. 

  • Empoderarse desde jóvenes para borrar culturas machistas
Foto: EL DEBATE

Anahí Zavala Obeso, maestra en educación, campo intervención pedagógica y aprendizaje, de 31 años de edad, es directora de la Escuela Secundaria Gabriel Leyva Solano, turno matutino y vespertino, tiene 570 alumnos a su cargo, en la colonia Loma de Rodriguera, una de las zonas en las orillas de la ciudad de Culiacán y una de las más conflictivas. Al con cursar por este puesto y ganarlo, no sabía la situación que encontraría, pues las alumnas se acercaban a platicar con Zavala sus preocupaciones. Se dio cuenta de que los problemas de la zona eran particulares y que la mejor manera de contrarrestarlos era el empoderamiento del alumnado por medio de la educación, lo que le hizo implantar a las alumnas nuevos pensamientos como mujeres. 

«Si ellas toda su vida viven creyendo que su rol por ser mujeres es “tengo que saber planchar y hacer comida para encontrar marido”, y tú les dices que hay otras cosas, les rompes esa burbuja, les abres el mundo», comentó.

Los comentarios que las alumnas realizaban a Zavala eran alarmantes, pues algunas de ellas comentaron que sus madres les decían que a lo que deben aspirar es a encontrar un novio o un esposo que sea proveedor. «Mírame a mí, yo te puedo decir que lo mejor que puedes tener es la educación», contestaba la directora, pues en algunos casos estos hombres eran mayores que las «secundarianas», lo que las hacía sentir incómodas.

«También tratamos de enseñarles mucho el ejemplo, que haya un trato de iguales entre maestras, maestros e intendentes», expuso. Otro caso especial fue el acoso a una alumna, pero ella no dijo a las autoridades del plantel por sentirse avergonzada, por lo que habló con las dos partes para así crear un entorno de respeto a las otras estudiantes y que la alumna acosada no se sintiera avergonzada y conociera el valor de denunciar estos eventos, 
Zavala Obeso solo conoce alrededor de cinco papás, «ellas lo dicen, que vienen las mamás porque a ellas les toca por su rol atender la escuela. En el momento que ambos no se involucran en la educación de un alumno, ahí hay un problema», señala la directora. Ha dedicado tiempo a hablar con las jóvenes y hacerles saber que su condición de género no las debe limitar para hacer lo que ellas desean ni sentirse avergonzadas de ser mujeres y alzar la voz.

  • Una mujer científica que abrió brecha en Sinaloa
Foto: EL DEBATE

(Texto: Lorena Caro).- En Guasave, a los 18 años, Melina López Meyer tenía clara una cosa: amaba la biología, pero decidir estudiarla no fue sencillo entre las diversas habilidades que experimentaba y el rumbo que quería para su vida. López Meyer es la única mujer en medio de una familia de cuatro hermanos hombres, donde la brecha de género nunca se hizo presente puesto que recibieron una educación igualitaria. 

En 1978 fue la única mujer de su generación en Sinaloa, que decidió irse estudiar a la Ciudad de México, en la UNAM. «¿¡Y no te da miedo, tú siendo mujer!?», le preguntaban. Mientras que ella se aventuraba en una carrera que la llevaría a convertirse hoy en día en bióloga, tener una maestría en Biotecnología Vegetal, un doctorado en Biología Molecular de Plantas y cursar estancias académicas en Nueva York, además de compaginar todos sus logros profesionales junto a su familia, conformada por su esposo y dos hijos. 

«Sí había una especie de tabú invisible. Yo si veo todavía que vivimos en un ambiente sexista, de prejuicios, pero sin duda hemos avanzado. Las generaciones actuales piensan distinto, comparativamente hablando», contó desde de su oficina como profesora de investigación del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (Ciidir), campus Sinaloa. 

La mujeres en la ciencia —dijo— representan un 30 por ciento en comparación a los científicos hombres; sin embargo, subrayó que es un ambiente relativamente igualitario, comparado con otros: «A nivel mundial, este es uno de los ámbitos donde no hay tanta diferencia en cuanto a las remuneraciones. Aquí gana lo mismo un científico hombre y una mujer, y depende de su productividad», dijo sorprendida al ver que en otras instancias eso no ocurre. «Me parece relativamente injusto», sostuvo. A todas las mujeres que quieren incursionar en el ámbito de la ciencia, les deja un mensaje: «Que continúen, que busquen todas las oportunidades. Si no saben cómo, que se acerquen a los centros de ciencia», concluyó.

  • Conectadas con el feminismo a través de la poesía

El colectivo Martes de Poesía se originó en la capital del estado, aunque ahora ya esté conformado por mujeres de otras ciudades, incluso de otros estados.

¡Mujeres juntas, ni difuntas!» es uno de los dichos que escucharon las jóvenes al conformar el grupo de trabajo; no obstante, ahora tienen un año y cuatro meses trabajando y les ha permitido estar en diferentes espacios en el país.

Compartir su gusto por la poesía fue la principal razón que las llevó a unirse y crear el colectivo: «Si no hay un sitio que nos llene del todo para estar, entonces hagámoslo», declaró Judith Cárdenas, integrante del colectivo, quien pensó que no creyó que el proyecto duraría tanto tiempo ni tuviera el impacto que tiene hoy en día, solo pensó que sería leer poesía con sus amigas un día a la semana por un determinado tiempo. Un colectivo de puras «morras» —señala Cárdenas— para las personas era algo extraño y aseguraban que no funcionaría. «Si tienes esas ideas, desde un inicio mejor no trabajas con las personas que crees que vas a tener un conflicto», expresó.

Foto: EL DEBATE

Para Iver Guzmán, ser integrante del equipo de Martes de Poesía es una experiencia gratificante y divertida. La joven señala que sus compañeras se han vuelto sus amigas: «Son las que me han enseñado a vivir en la ciudad, las que me han permitido aprender mucho en este año sobre el proyecto, sobre ellas mismas y sobre todo de mí», declaró. «Podemos trabajar, siendo personas independientemente de sexo, género y estereotipos, al final lo que nos une es un interés y una pasión», reiteró. 

La integrante más joven del colectivo es Fernanda Cuen, quien, acompañada de su guitarra y su voz, se unió a Martes de Poesía: «Yo con Martes de Poesía hice contacto con mi lado femenino porque yo estaba enojada con ese rollito de ser mujer, y entrando ahí me di cuenta que tenía compañeras bien preparadas, que aparte de saber trabajar me ayudan a crecer como persona y somos las amigas», comentó.

  • «El feminismo es una cuestión de urgencia»

Las Feministas Alteradas Sinaloenses son mujeres que tienen largas trayectorias como activistas; sin embargo, fue hasta octubre del 2016 cuando se unieron para formar un solo grupo y por medio del arte hacer manifestaciones con perspectiva de género, en las que resaltaban la violencia que sufren las mujeres en Sinaloa y el país, así como realizar manifestaciones y crear lazos con otros grupos feministas tanto del estado como nacionales. 

Por medio de estadísticas oficiales, murales, esténciles, instalaciones, entre otros, exponen la situación de las mujeres y la importancia del feminismo, ya sea tomando los espacios públicos o por las redes sociales. El primer evento que llevaron a cabo fue en la ciudad de Culiacán, al terminar la plazuela Rosales, el 25 de noviembre del 2016, Día de la Erradicación de la Violencia a Mujeres y Niñas. Evento en el que realizaron un «tendedero», mensajes colgantes con información. Hubo diferentes grupos de rap y hip-hop, y quien se encargó de cerrar la noche fue un grupo de «hip-hoperas» feministas conocidas como Batallones Femeninos.

Foto: EL DEBATE

De ahí en adelante los principales espacios de intervención han sido la plazuela Obregón, escalinatas de la catedral de Culiacán y la Fiscalía General del Estado de Sinaloa. En algunas ocasiones se ha acudido como grupo a ver el avance de las iniciativas que tienen que ver con temas de género en la LXII Legislatura del Congreso del Estado. 

Es un colectivo horizontal y que siempre está en las calles, así lo considera Itzel Avilez, integrante del grupo. La joven aseguró que en Sinaloa el feminismo es una cuestión de urgencia, pues ocupa el primer lugar en tasa de feminicidios a nivel nacional; mientras que en desapariciones tiene entre tercer y cuarto lugar. «Estos problemas permean todas las capas sociales, mujeres incluidas y viviendo violencias que no se ven en otros lugares, por eso somos las Feministas Alteradas, porque nos situamos en el contexto de Culiacán», resaltó la activista.

«Yo me integré al colectivo en una investigación que yo tenía de un cortometraje propio», comentó Karina Villa, quien es originaria de Los Mochis, donde no encontró un colectivo propiamente de feministas y se unió a las Feministas Alteradas de Sinaloa. Su trabajo es sobre el acoso sexual callejero. 

Karla Lugo —también integrante de este colectivo— indicó: «Nosotras tomamos un lado más artístico, tratamos de hacer eventos culturales, protestas». Señalar qué se ha hecho en cuanto a las recomendaciones de la alerta de violencia de género o qué no se ha hecho son algunas de las cosas que el colectivo intenta hacer visibles, según Lugo.

  • Alzan la voz por sus hijos, hasta llegar al presidente

(Texto: Blanca Regalado).- Hilda Guillén Ledezma, activista por los menores con capacidades diferentes en Mazatlán, trabaja día a día para que los niños y los jóvenes especiales puedan acceder a los derechos que tienen como mexicanos que son, pero que por su condición les cierran puertas.
Su lucha inició cuando Joselyn, su hija, ingresó a la primaria. Todos los alumnos recibieron sus libros, pero los textos en braille para su niña no los contemplaron, entonces tuvo que pelear por ellos e incluso dirigirse hasta el presidente de la República, en ese entonces Felipe Calderón, porque eso es lo que hacen las madres con niños especiales. 

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Esto la hizo voltear ante otros niños, otras mamás con hijos con capacidades diferentes y juntas emprender la lucha para una inclusión real en la educación, en empleo y en la aceptación en la sociedad. Hasta el momento expresa que han logrado inscribir a los niños en las escuelas con la condición de que deben permanecer con ellos como sobra durante las clases. 

La red de padres con hijos discapacitados surgió hace seis años, y hoy integra a 400 personas de todas las edades y activas son 30 madres de Mazatlán.
Les duele la indolencia de la autoridad, que en el discurso hablan de la inclusión, pero en la realidad mínima. La presidenta aprendió braille y está en constante capacitación para apoyar a todos los niños de la red, pues son de todo tipo de discapacidades. 

La mayoría de las madres son solteras y de escasos recursos, pues algunos padres dejan a las familias por tener un hijo con discapacidad, comenta. No es fácil ser madre de un niño así, les duele ver que hay discriminación contra sus hijos. Ella se ha dedicado por completo a empujar a su hija, pues teme que un día no esté para ella y Joselyn no esté preparada para valerse por sí misma.

Noches de insomnio, estrés, dolor e impotencia por los obstáculos; pero, al amanecer, Hilda está lista para luchar porque estas madres no pueden quebrarse, se convierten en los ojos, los oídos y los pies de estos niños que no pueden ver, escuchar, hablar o caminar, hasta que logran prepararlos para la vida. 
Como colectivo explica que han obtenido que los menores los acepten en escuelas y luego de buscar apoyos hoy los niños reciben becas de 300 pesos por mes de parte de la Fundación Letty Coppel, lo que evita que los alumnos dejen las aulas. Invita a padres con hijos discapacitados para que se sumen a la red y luchen juntos. Su teléfono es 669 252 1278.

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