Opinión

Cuestiones complementarias

BANDERA

Por  Rodolfo Peña Farbel

Cuestiones complementarias(Imagen ilustrativa/ Pixabay)

Cuestiones complementarias | Imagen ilustrativa/ Pixabay

El conjunto del ambiente que nos rodea actualmente es muy desconcertante para la gran mayoría de la gente porque hay una anarquía de ideas, tendencias y costumbres, en las que se contraponen las novedades, muy publicitadas, con las tradiciones de nuestro carácter y modo de ser nacional forjado y definido en los cuatro primeros siglos de la consolidación de nuestro mestizaje, en el que se perfiló nuestra mexicanidad, la cual debemos conservar y consolidar a todo trance, que es esencialmente de índole espiritual.

No se trata de una fruslería o frivolidad, sino de lo que somos como personas y como Nación, a lo cual no se puede renunciar sin graves consecuencias, porque en ello está puesta la mano de Dios, como lo dice nuestro Himno Nacional.

Ese conjunto del ambiente actual no es natural ni lógico ni espontáneo, sino producto de la revolución permanente del judaísmo internacional, que busca el desconcierto de los pueblos y su desnacionalización para obtener en su debilitamiento y desmoralización el camino al dominio mundial del “reino mesiánico judío, que es la meta de la “globalización”, que se trata de acreditar con un conjunto abigarrado de “ideologías”, “progreso”, “tecnología”, “equidad de género”, “derechos humanos”, “modernismo”, “feminismo”, “liberalismo”, “ecologismo”, “laicismo”, “positivismo”, “publicidad”, libre comercio, televisión, prensa, “internet”, ropa indecente, modas, ineptitud oficial, nulidad de Ley, olvido de Dios, promiscuidad, estimulación de los vicios, de la ambición y el pecado, masonería, protestantismo y muchas trampas más que parecen ajenas entre sí, que son CUESTIONES COMPLEMENTARIAS íntimamente relacionadas entre sí en la operación del programa.

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