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El jaguar, el rey felino en San Ignacio, donde es protegido

Los estudios realizados por una comisión interdisciplinaria determinan que hay una población de hasta 6 especímenes por cada 100 kilómetros;  la organización de científicos busca más apoyos para continuar con el estudio del jaguar y nuevas políticas para su protección

Por  Yolanda Tenorio

Uno de los especímenes captados durante las labores de investigación en San Ignacio.(Cortesía)

Uno de los especímenes captados durante las labores de investigación en San Ignacio. | Cortesía

San Ignacio.- Un arduo trabajo de investigación ha revelado la existencia de jaguares en este municipio. Desde el año 2005 iniciaron los trabajos de investigación sobre este felino y sus presas en el municipio de San Ignacio. Fue en el 2008 cuando se obtuvo la primera evidencia de la presencia de esta especie tras la instalación de las primeras cámaras trampa en la región conocida como El Cañón y El Carmen. 

A raíz de este resultado, se despertó el interés de científicos investigadores de la UNAM y UAS, en coordinación con Comisión Nacional de Áreas Protegidas y otras instituciones, como Acuario Mazatlán y Fusbio AC, que se unieron a este ambicioso proyecto, al  igual que las comunidades.

Los avances

A la fecha se han tenido avances en el conocimiento sobre la población del gran felino y su hábitat. La bióloga Yamel Rubio Rocha, profesora e investigadora de la Facultad de Biología de la UAS, señaló que a través del monitoreo se estima una población de entre cuatro y seis jaguares por cada 100 kilómetros cuadrados de selva seca y bosque tropical seco.

Rubio Rocha indicó que en México se cuenta con seis felinos y San Ignacio es el único lugar que los tiene reunidos. Además del jaguar, se encuentran el puma, el ocelote, el tigrillo, la onza y el lince, de los cuales se tienen registros, identificaciones y capturas en imágenes.

Indicó que se sigue trabajando con acciones de conservación, realizando actividades y talleres de educación ambiental en las comunidades.
El resultado del trabajo del colectivo de personas e instituciones es tangible, dijo, pues de todo esto nació la estación biológica del jaguar, donde se impulsa la investigación de los recursos naturales de la región.

Buena inversión

El Museo del Jaguar, inaugurado en el año 2012, es otro de los logros, donde se realizan diferentes actividades, entre ellas, ecotalleres y artes.
Ángeles Cruz Morelos, encargada del departamento educativo del Acuario Mazatlán, ha sido una pieza clave para el eje educativo del proyecto de ecología y conservación del jaguar.

Además, en estos sitios se han recibido visitas de estudiantes de universidades de Durango, Guadalajara, Guerrero, la UNAM, entre otras, así como de investigadores de España y Colombia, lo cual ha sido motivo de unión y colaboración. 

La investigadora añadió que por eso y mucho más vale la pena seguir invirtiendo recursos y esfuerzos por la conservación de esta especie en peligro de extinción y que le da identidad y pertenencia a los sanignacenses, “algo de lo cual se deben de sentir muy orgullosos y motivados”.