Municipios del sur, sin sistema de tratamiento eficientes

El mal funcionamiento del sistema de saneamiento de aguas residuales implica un daño ecológico y de salubridad

Por  El Debate

Las plantas tratadoras no solo limpian el agua, también tienen la capacidad de crear ingresos.(EL DEBATE)

Las plantas tratadoras no solo limpian el agua, también tienen la capacidad de crear ingresos. | EL DEBATE

Sinaloa.- En su mayoría, los municipios del sur comparten una característica, que radica en plantas tratadoras de agua en malas condiciones o fuera de servicio. 

Este problema ocasiona un grave impacto ecológico ya que las aguas negras que genera la ciudadanía terminan contaminando los ecosistemas que son utilizados como receptores de las aguas contaminadas. La excepción es Mazatlán, que cuenta con seis plantas tratadoras, entre las que destaca la Del Crestón, la cual limpia el 50 por ciento del líquido residual que se genera.

Sin embargo, se han estado desperdiciando productos que son resultado del tratamiento de las aguas y pudieran significar un ingreso para el municipio. 

Costo elevado

En San Ignacio se cuenta con tres cárcamos de rebombeo de agua residuales, ubicados en Estación Dimas, la cabecera municipal y Camino Real. A la fecha, ninguno funciona debido al gran consumo de energía eléctrica que generan.

El director de Obras Públicas, Ignacio González Barrientos, señaló que se instalaron en las descargas aisladas unos filtros enzimáticos que funcionan a base de enzimas que permiten la degradación de sólidos y patógenos que pasan a través de ellos. 

Agregó que ya se esta trabajando para recuperar la planta de la cabecera con la construcción de granjas solares y la instalación de un medidor bidireccional, el cual permitirá utilizar la energía del sol y la convencional. Estos prototipos ya están en función en Estación Dimas y Camino Real. A la primera población se le suma una laguna de oxidación y un humedal (laguna wetland).

En materia de saneamiento, Escuinapa es uno de los municipios con mayor rezago en el estado, ya que en la cabecera municipal aún existen colonias que carecen de drenaje, así como sindicaturas y comisarías, por este motivo, las aguas residuales se han vertido directamente al subsuelo sin ningún tipo de tratamiento a lo largo de los años.

Por este motivo se buscó un plan piloto que se basa en el uso de enzimas benéficas que limpian el agua. En el caso de La Concha, se invirtieron casi 7 millones de pesos para la introducción de la red de drenaje y la laguna de oxidación que permanece sin funcionar, a pesar de que esta sindicatura ha registrado brotes de hepatitis por el rebosamiento de las fosas sépticas. 

Mucho por hacer

Aunque se ha mejorado en el tema del tratamiento de aguas negras en el municipio de Rosario ya que se invirtió un millón 700 mil pesos en la laguna de oxidación de la cabecera, comentó el presidente municipal Manuel Pineda.

Señaló que en Aguaverde y Cacalotán hay un problema, ya que instalaron la red de drenaje sin tener una laguna de oxidación, lo que ocasionó problemas, ya que las aguas pestilentes empiezan a brotar en las casas de la gente que se ha conectado a esta red, debido a que no tiene salida. 

En Concordia, las plantas de tratado están en un deterioro considerable, explicó Sergio Valente Domínguez, gerente de la Jumapac.  

Mencionó que la laguna de oxidación  utilizada por la cabecera está en condiciones inoperables. Se invertirán 5 millones de pesos para su recuperación, al mismo tiempo se gestionarán otros 5 millones de pesos para darle mantenimiento a cinco plantas que se encuentran en diferentes sindicaturas. Explicó que el deterioro en las plantas de tratamiento se debe a la nula atención por parte de los trabajadores de la Jumapac. 

Productos perdidos

Mazatlán cuenta con seis plantas tratadoras, de las cuales, la Del Crestón es la principal, al limpiar el 50 por ciento de las aguas negras de la ciudad. Esta planta tratadora limpia 710 litros por segundo, de las cuales, 10 por ciento se pierde después del proceso de limpieza, declaró el encargado de esta, Manuel de Jesús Guerrero.

Sin embargo, esta agua no ha sido utilizada. Declaró que pudiera servir para el riego de parques y jardines. Otro producto que se ha desperdiciado es el lodo, el cual, al ser sometido a un proceso, pudiera ser comercializado como fertilizante.

Con información de Yolanda Tenorio, María Ibarra, Pedro Quintero e Isidro Amezcua.