Políticas públicas deberían contextualizarse: expertos

Académicos y especialistas indican que el asistencialismo tiene un efecto negativo, por lo que se debería pensar en nuevas normativas que cumplan con las necesidades de los más vulnerables

Por  Lorena Caro

Viviendo de bajos recursos(Foto: El Debate)

Viviendo de bajos recursos | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- Los cambios dentro de las políticas públicas, con o sin la llegada de un nuevo régimen de gobierno, tienen un gran problema en el país, pues en ocasiones se piensa en políticas públicas que no se ven reflejadas en la vida cotidiana de las personas porque el gran problema es que no hay una contextualización sobre en dónde se van a aplicar esas políticas. Lo anterior de acuerdo con la opinión del Hiram Reyes Sosa, académico en Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa.

En un panorama en el que la Secretaría de Desarrollo Social pasa a ser Secretaría de Bienestar, así como la próxima consulta ciudadana anunciada por el gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador para definir los nuevos programas sociales y proyectos como el Tren Maya, especialistas coinciden en el efecto negativo del asistencialismo como medidas de cambio.

Aspectos de la Consulta Ciudadana para elegir sobre la construcción del NAIM. Foto: El Debate

Cuestionamiento

En entrevista para EL DEBATE, Hiram Reyes Sosa señaló que pareciera que las personas que promueven las políticas públicas no están pensando en las particularidades del contexto, y entonces tienen generalmente efectos negativos:

«Pero las personas no es que no las reciban, sino que puede obedecer a otro tipo de necesidades que realmente deben de ser atendidas y que no lo son, eso es precisamente porque el problema es que quien escribe las políticas públicas, en ocasiones, no quiero hablar tanto de formación, sino que no tienen una relación con la realidad que está pasando el país», expuso. 

El experto en ciencias sociales opinó respecto al asistencialismo, el cual el gobierno de Morena busca incrementar para el sector estudiantil, para los adultos mayores y para jóvenes desempleados, y destacó que generalmente la aplicación de programas sociales no es muy correcta al momento de que llega a la población:

Podríamos pensar que es hasta negativa esa idea

Asimismo, detalló que con la entrega de apoyos existe una idea de la que se parte, pero en la práctica no funciona:

Porque el mayor problema que tenemos en el país es que podemos pensar en políticas asistencialistas, pero otra es cómo se bajan esas políticas a la población

Con él coincidió Beatriz Yasuko Arita, doctora en Ciencias Sociales, al señalar que la cultura asistencialista es como no movilizar a la gente, volverla pasiva, en lugar de volverla proactiva, calificándola así de una acción negativa:

La vuelves que nada más espera recibir, y no se mueve, no ejerce su derecho al trabajo, a hacer algo en la vida

En los jóvenes —dijo—, condicionar el apoyo del gobierno a cambio de que estos sigan estudiando es algo positivo; sin embargo, estimó que, más allá de eso, se tiene que pensar en el desarrollo en otro sentido por la enorme falta de empleo y la búsqueda de nuevas formas de hacer productiva a una sociedad. 

Respecto al cambio de políticas públicas, específicamente sobre la Secretaría del Desarrollo Social, la cual pasará a ser Secretaría de Bienestar, la también académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa expuso que es un cambio de nombre, ahora más directo al mencionar el bienestar, pero todo dependerá de cómo vayan a enfocar las modalidades de los programas sociales y si van a dejar de ser tan asistencialistas.

Este 24 y 25 de noviembre, el gobierno electo hará su segunda consulta ciudadana. En esta ocasión se abordarán precisamente los programas sociales para la Secretaría de Bienestar. Ante ello, el politólogo Octaviano Moya Delgado indicó que la política es tan importante que no puede dejarse solo a los políticos porque existen ciudadanos sumamente interesados en participar, y es justo lo que logran las consultas.

Explicó que en otros países, particularmente en las regiones de Sudamérica, el tipo de la democracia que es altamente funcional son las democracias participativas; «es decir, la construcción de la política pública está construida por ciudadanos a través de organizaciones de ciudadanos, y ellos definen el sentido, el contenido, la orientación y en muchos casos solamente el gobierno establece los procedimientos más pertinentes», consideró.

A su vez, manifestó que en México ha impactado de manera muy negativa la visión de que la política solamente deben hacerla los que saben, y se ha dejado de lado a los afectados o a los interesados.

En el mismo contexto se expresó el sociólogo Hiram Reyes Sosa, quien manifestó que, incluso, en países primermundistas, las consultas ciudadanas se hacen y no son vistas de forma negativa; sin embargo, en México —sostuvo—, las consultas son vistas de forma negativa porque se parte del principio de que las personas que van a participar en dichas consultas no tienen conocimiento de los fenómenos. No obstante, el académico de la UAS enfatizó que desde el punto de vista social es absolutamente contradictorio: «No hay mejor persona para decidir sobre un fenómeno que quien lo vive».