Compran la vivienda más cara en la historia de Estados Unidos

El valor de la propiedad en Nueva York asciende a los 238 millones de dólares

Por  EFE

Compran la vivienda más cara en la historia de Estados Unidos. Foto ilustrativa: Public Domain Pictures Pxhere

Compran la vivienda más cara en la historia de Estados Unidos. Foto ilustrativa: Public Domain Pictures Pxhere

Estados Unidos.- El multimillonario fundador de la firma de inversiones Citadel, Ken Griffin, ha pagado 238 millones de dólares por un ático en Nueva York, convertido en la vivienda más cara vendida nunca en Estados Unidos.

Situado en una torre en construcción junto a Central Park, el apartamento tiene una superficie de 24.000 pies cuadrados (unos 2.230 metros cuadrados) repartidos en cuatro pisos.

La vivienda más cara vendida en la historia de Nueva York y de EU con 238 millones de dólares desembolsados, está situada en una de las zonas más exclusivas de la Gran Manzana, según varios medios.

paulbr75 Pixabay
Compran la vivienda más cara en la historia de Estados Unidos. Foto ilustrativa: paulbr75 Pixabay

Una portavoz de Citadel confirmó la compra a The Wall Street Journal y explicó que Griffin buscaba hacerse con un lugar para quedarse cuando viaja a Nueva York, donde su empresa está expandiendo actividades.

El multimillonario está considerado como el hombre más rico del estado de Illinois, con una fortuna estimada en casi 10.000 millones de dólares.

Empezó a invertir cuando estudiaba en la Universidad de Harvard, fundó Citadel en 1990 y acumuló rápidamente importantes ganancias.

Griffinse ha distinguido por su afición a las compras multimillonarias, tras hacerse con varios pisos de un edificio en Chicago por 58,75 millones de dólares y comprar en 2016 un ático en Miami por 60 millones.

Desde el año 2012 Griffin ha gastado casi 250 millones de dólares en terrenos para construir un mansión en Palm Beach (Florida) y este mes compró una vivienda en Londres por unos 122 millones de dólares.

El financiero pagó en 2016 unos 500 millones de dólares por un par de cuadros de Jackson Pollock y Willem de Kooning, una de las compras privadas más grandes del mundo del arte.

En 2017 Griffin donó 125 millones de dólares a la Universidad de Chicago.