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Cierra icónico diario de la comunidad japonesa en Brasil

El empresario Yoshikatsu Yamashita dijo que él solo leía la parte del periódico que estaba escrita en portugués “porque la parte en japonés era un poco difícil”

Por: AP

En esta fotografía del 21 de diciembre de 2018, un trabajador labora en una rotativa mientras se imprime el periódico en japonés Sao Paulo Simbun en Sao Paulo, Brasil. (AP Foto/Víctor R. Caivano)

En esta fotografía del 21 de diciembre de 2018, un trabajador labora en una rotativa mientras se imprime el periódico en japonés Sao Paulo Simbun en Sao Paulo, Brasil. (AP Foto/Víctor R. Caivano)

SAO PAULO (AP) — El diario Sao Paulo Shimbun imprimió su última edición, poniendo fin a una historia de 72 años como voz y punto vital de referencia para la comunidad japonesa de Brasil, la mayor en el mundo fuera de Japón.

El periódico en japonés, cuya última edición impresa salió el 1 de enero, cayó víctima de un descenso en las ventas, el envejecimiento de sus lectores y el internet. Su dueña, Helena Mizumoto, dijo que en el futuro podría lanzar una versión en línea.

El Sao Paulo Shimbun fue fundado en 1946, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial. Mizumoto dijo que, antes del internet y la televisión por cable, los inmigrantes llamaban al periódico para averiguar dónde podían encontrar negocios japoneses.

En esta foto del 26 de diciembre del 2018, la dueña del diario japonés Sao Paulo Sumbun, Helena Mizumoto, posa para un retrato en la redacción vacía del diario, días antes de la última edición en imprenta el 1 de enero del 2019. (AP Foto/Víctor R. Caivano)

“El Google de la comunidad estaba aquí”, dijo Mizumoto, y añadió que el diario fue clave para informarles a los expatriados que Japón había perdido la guerra.

Durante décadas, el Sao Paulo Shimbun, desde sus oficinas en el barrio asiático de Liberdade, sirvió como el principal punto de referencia para los japoneses en el país sudamericano. Aunque la mayor parte de sus páginas estaban en japonés, también tenía algunas en portugués.

La comunidad japonesa brasileña recibió la mayoría de sus noticias nacionales e internacionales del Sao Paulo Shimbun hasta la década de 1990, pero eso “se acabó con el internet y el canal japonés NHK de noticias”, dijo Eduardo Nakashima, secretario general de la Alianza Cultural Brasil-Japón.

En Liberdade, Nobukazu Kanomata, un masajista de 83 años nacido en Japón y que llegó a Brasil tras la guerra, dijo que el periódico cerró “porque hay menos personas en la comunidad capaces de leer en japonés y la calidad de sus artículos empeoró”.

Kanomata hizo sus declaraciones en la plaza principal de Liberdade, adonde va todos los días a las 6 de la mañana con otros inmigrantes japoneses de edad avanzada para hacer ejercicios suaves acompañados de música.

El empresario Yoshikatsu Yamashita dijo que él solo leía la parte del periódico que estaba escrita en portugués “porque la parte en japonés era un poco difícil”.

Los primeros inmigrantes japoneses en Brasil llegaron al puerto de Santos en el barco de vapor Kasato Maru el 18 de junio de 1908, al principio de una ola de inmigración que aumentó a unos dos millones de personas. Su cultura culinaria influyó en la cocina brasileña y sus técnicas de producción en el campo contribuyeron a convertir al país más grande de América Latina en una potencia agrícola.

La llegada de los primeros inmigrantes fue resultado de las negociaciones entre Japón y el estado de Sao Paulo, donde viven todavía la mayoría de los brasileños de origen japonés. Japón necesitaba una válvula de escape para sus agricultores pobres, a los que no tocó vivir la rápida modernización del país a finales del siglo XIX. Por su parte, los cultivadores de café de Sao Paulo necesitaban más trabajadores para las plantaciones.

Al igual que muchos grupos de inmigrantes, los primeros japoneses en llegar tenían pensado volver a su país en dos o cinco años y comenzar una nueva vida con lo que hubieran ahorrado. Pero rápidamente se dieron cuenta que no podrían juntar suficiente dinero para regresar. A la larga muchos migraron a centros urbanos u otras zonas rurales.

Mientras cortaba pescado en un restaurante, el chef de sushi Hiro Konno dijo: “No creo que debamos desconectarnos tanto (de la cultura japonesa). Aquellos con raíces japonesas deberían hacer más para preservarlas. Para mí, el cierre del periódico es muy triste”.

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