Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Navidad para las controversias

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

FECHAS.- Las fechas decembrinas no solamente despiden el aroma exquisito del invierno beisbolero, sino que también ayudan a dejar sentir los olores al no tan lejano periodo primavera-verano que llega con todos sus asegunes. Hay buen ánimo después de que hay una Navidad de por medio. Y bajo el ritmo de ponche, colaciones y colación navideña, surgen controversias y polémicas como para colgar como esferas en los arbolitos propios de la época. Por ejemplo, Carlos “Chispa” Gastélum llegó a los mil juegos en la LMP e irrumpen los que con etiqueta en mano lo califican como el mejor en la historia del circuito. No hay mesura que valga, así suelen ser las reacciones de acendrada afición o el resorteo del periodismo reactivo. Se vale la polémica que a final de cuentas, cada quien sus gustos y preferencias. La lista para distribuir los likes van desde Beto Ávila, Yaqui Ríos, Kiko Castro, Moi Camacho, Vinicio García y el largo etcétera que parte desde 1958. Cada quien con su póster detrás de la puerta.

SANCIÓN.- La directiva de los Yaquis de Ciudad Obregón no tardó en dictar sentencia en el caso del receptor Armando Araiza, quien en un ejercicio de catarsis individual (que se vale) se vio en un video acusando epítetos contra aficionados a quienes acusó de estarle haciendo bullying beisbolero. En boletín hecho público, la directiva del club obregonense avisa de sanciones económicas y deportivas, sin precisar monto ni cuantía, con la que hace saber que el incidente no les pasó de noche. Fue un desliz del joven pelotero y así se debe entender. Todo bajo el marco de una celebración interna en donde alguien no solamente grabó, sino que se atrevió a publicar en redes sociales el video. Bajo el rigor de las reglas no escritas, puede que el supuesto “delator” (chivato) deba afrontar las consecuencias. Lejos de juzgar la conducta de Araiza, aquí tendríamos que decir que además del club, la propia liga, la LMP, debería atender no por lo de Araiza sino en lo general. Hablamos de homologar su reglamento en este rubro a lo que establecen reglamento como los de la liga dominicana (Lidom). Este reglamento, semanas atrás, puso en evidencia su rigor y su sentido rector.

EJEMPLO.- Juan Carlos Pérez, pelotero de las Águilas Cibaeñas, fue exhibido en un video en donde utilizó lenguaje oral y corporal muy lejos de las buenas costumbres. Las redes sociales lo evidenciaron y la ley cayó sobre él. El presidente de la Lidom, Vitelio Mejía, rápido apareció para imponerle una multa de 30 mil pesos y dictarle suspensión por 10 juegos por violación al artículo 54 del reglamento vigente. El artículo 54 de dicho reglamento establece sanción a cualquier integrante de la Liga, asociado, jugador, técnico o personal de apoyo que, usando las redes sociales, publique o transmita contenido que contenga lenguaje, imágenes o actos obscenos, que atenten contra la moral y las buenas costumbres. Bien puede la LMP establecer algo similar que ayude a los peloteros a canalizar de mejor manera reacciones de este calibre. En el caso que nos ocupa, Araiza tendrá que pagar el precio cuando aparezca jugando como local. Su video donde se disculpa matizará en algo el desaguisado, lo demás será su entera responsabilidad.

COLGADOS.- Ciertamente, que surja un bueno estadio de beisbol en la Ciudad de México es buena noticia, sobre todo para la afición de la capital de la República. Partiendo de ahí, todo lo que emerja desde fuera de ese espacio tan focalizado suena a exageración y rimbombancia. Recordemos que uno de los objetivos que se espera que cumpla el nuevo estadio de los Diablos Rojos es hacer que desaparezca la imagen de que la Ciudad de México es una de las peores plazas de la LMB. No, no es para que se esponjen granizos. Cosa de revisar cifras de asistencia de los últimos (muchos) años para recordarlo. Desde hace tiempo que dejó de ser una plaza exitosa, caja resonante del beisbol de verano y ahí es donde radican muchas de las expectativas del nuevo inmueble. Leer-escuchar desde ahora los calificativos de lo aún inconcluso resulta chocante. Arrancará siendo capilla, no catedral; uno de los mejores, no el mejor, y esperará ser uno de los más ocupados, no de los más desaprovechados. Objetivos grandes para el beisbol de la LMB, no más allá.