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EU permite el castigo corporal en escuelas de varios estados

En centros de entrenamiento militar el castigo corporal está prohibido; sin embargo, algunas escuelas pueden aplicarlo

Por: New York Times

En EU se permite el castigo corporal en escuelas de varios estados. Foto ilustrativa: Wokandapix Pixabay

En EU se permite el castigo corporal en escuelas de varios estados. Foto ilustrativa: Wokandapix Pixabay

Estados Unidos.- En los centros de entrenamiento militar de Estados Unidos el castigo corporal esta prohibido y ya no puede utilizarse como condena para un delito. Está prohibido en los programas de educación temprana para familias de bajos ingresos, conocidos como Head Start, así como en la mayoría de los centros de detención juvenil.

No obstante, en muchos estados de Estados Unidos hay un lugar donde está permitido el castigo corporal, dar golpes, nalgadas o cachetadas: la escuela.

Más de 106.000 niños fueron físicamente disciplinados en escuelas públicas durante el año escolar 2013-2014, esto de acuerdo con la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación.

En EU se permite el castigo corporal en escuelas de varios estados. Foto ilustrativa: The New York Times
En EU se permite el castigo corporal en escuelas de varios estados. Foto ilustrativa: The New York Times

La cifra ha disminuido con el paso de los años; sin embargo, los estudiantes de raza negra, los varones y los alumnos con alguna discapacidad siguen recibiendo castigos físicos con mayor frecuencia que el resto de sus compañeros.

No han cobrado mucho impulso los proyectos de ley que proponen una prohibición absoluta del castigo corporal; sin embargo, en los últimos dos años Tennessee y Luisiana han modificado sus leyes con el fin de proteger a los niños con discapacidad, quienes son algunas de las personas más vulnerables en esos estados.

Los castigos corporales que incluyen pegar con una palmeta, dar nalgadas u otras formas de disciplina física, son legales en las escuelas públicas de diecinueve estados, principalmente los del sur, y también están permitidos en las escuelas privadas de 48 estados.

Las nalgadas administradas con palmetas de madera, que pueden medir hasta 60 centímetros de largo y varios centímetros de ancho son recibidas comúnmente por los estudiantes en estos lugares.

Gracias a una decisión que la Corte Suprema tomó hace más de cuarenta años, esta práctica mantiene su legalidad. En el caso de Ingraham contra Wright de 1977, la corte dictaminó que el castigo corporal en las escuelas públicas era constitucional, lo que implicaba que cada estado podía establecer sus propias reglas con respecto a las medidas físicas para disciplinar a los estudiantes.

Se han dado a conocer que diecinueve estados que permiten el castigo corporal, pero hay distritos escolares dentro de esos estados que rechazan estos escarmientos físicos y fomentan otras formas de disciplina, o dejan que los padres decidan las medidas, lo cual en ocasiones ha provocado que la práctica desaparezca casi por completo.

En Carolina del Norte la práctica quedó erradicada por completo en el estado, a pesar de que técnicamente sigue siendo legal.

Es especialmente en algunas zonas rurales donde muchos padres consideran que es culturalmente admisible, e incluso preferible, que un niño reciba unos cuantos bofetones a una suspensión.

“Los distritos que todavía implementan el castigo corporal realmente lo defienden y están convencidos de que ‘funciona’ para cambiar la conducta de los alumnos” a pesar de que “no existe ninguna investigación que respalde ese argumento”, dijo Elizabeth T. Gershoff, profesora de Desarrollo Humano y Ciencia Familiar en la Universidad de Texas, campus Austin, que ha estudiado los métodos físicos de disciplina en las escuelas públicas.

La Oficina para la Responsabilidad del Gobierno (GAO) encontró que los estudiantes de raza negra, los varones y los alumnos con alguna discapacidad reciben castigos con mucha más frecuencia que sus compañeros. Por ejemplo, los niños de raza negra tuvieron una representación excesiva de 22 puntos porcentuales entre los estudiantes que eran reprendidos físicamente.

La revista Social Policy Report publicó un estudio en el que se analizaron los datos del año escolar 2011-2012 y se encontraron desigualdades parecidas. Según los datos estudiados, tanto en Alabama como en Misisipi, era cinco veces más probable que los niños de raza negra recibieran un castigo físico en comparación con los de piel blanca.

Estos estudios demostraron que los niños tenían probabilidades mucho más altas de ser disciplinados con golpes que las niñas, y las disparidades en materia de discapacidad eran demasiado frecuentes.

Los legisladores de Tennessee y Luisiana han aprobado leyes que prohíben el castigo físico para los estudiantes con discapacidad. En ambos estados han intentado prohibir por completo los actos físicos de disciplina, pero se han topado con una fuerza de resistencia.

La nueva ley de Tennessee todavía permite que los padres de niños discapacitados opten por la reprensión física. Fue una adición necesaria para lograr que la legislación se aprobara, de acuerdo con el representante estatal Jason Powell, el promotor principal del proyecto de ley.

Nuevo México prohibió los castigos físicos en 2011. Sin embargo, no ha habido ninguna otra prohibición del estilo a nivel estatal desde entonces.

Un legislador de Kentucky presentó anticipadamente un proyecto de ley que pretendía acabar con el uso de nalgadas, sacudidas o azotes en las escuelas del estado. En 2017, un proyecto de ley similar no fue aprobado.

Diversos proyectos de ley han sido presentado a lo largo de los años con el objetivo de prohibir los castigos físicos, el más reciente en 2017. No obstante, hasta el momento no ha habido un debate ni una votación al respecto dentro de la Cámara de Representantes, según comentó Gershoff.

Creo que uno de los motivos por los que no ha avanzado la legislación es que los ciudadanos no están enterados de que esto todavía sucede.

En algunos estados de Estados Unidos se está trabajando para recabar datos más allá de lo que exige el gobierno federal. 

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