Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Política

Lindsey Graham, el crítico de Trump que ahora le habla al oído

Graham dijo que Trump debería "irse al infierno", hoy son aliados

Por: AFP .

Lindsey Graham, el crítico de Trump que ahora le habla al oído. Foto: AP

Lindsey Graham, el crítico de Trump que ahora le habla al oído. Foto: AP

Estados Unidos.- El senador Lindsey Graham en una ocasión declaró que Donald Trump debería "irse al infierno". Trump, a su vez, tildó a Graham de "loco". Hoy en día son aliados políticos y el legislador de Carolina del Sur se ha convertido en una influencia para el presidente en múltiples frentes. 

La relación entre ambos comenzó con el pie equivocado, pero el legislador republicano resultó ser un colaborador crucial, pese a que siguen sin coincidir en varios asuntos claves. 

En cuanto a la inmigración, las tensiones con Arabia Saudita, reforma judicial y el cierre parcial del gobierno, que ya va en su cuarta semana, Graham ha tenido siempre algo que decir, no sólo hacia afuera, sino puertas adentro con Trump. 

Lindsey Graham, el crítico de Trump que ahora le habla al oído. Foto: AP

El ambicioso republicano de 63 años se estrenó el pasado martes en la presidencia del Comité Judicial del Senado en el primer día de la audiencia de confirmación del nominado de Trump a fiscal general, Bill Barr. 

¿Será este político sin pelos en la lengua, que pasó de ser crítico a aliado y que incluso es apodado "susurrador de Trump", el que ayude al presidente a sortear los escollos de Washington?.

Eso es en lo que pienso cuando pienso en Lindsey, dijo el senador republicano Mike Rounds a AFP.

"Es uno de los tipos que pueden sentarse y tener una discusión sincera con el presidente". 

Las discusiones no siempre salen como quiere Graham. El lunes, Trump descartó la propuesta del senador de permitir la reapertura de las agencias afectadas por el "shutdown" mientras continúa el debate presupuestario sobre la seguridad fronteriza e inmigración. 

Su nuevo rol en el Comité Judicial ayudará a consolidarlo como figura de poder. Previo a la audiencia del martes aseguró que esperaba tener una discusión respetuosa con los demócratas. 

La indignación de Graham con los demócratas durante la audiencia del nominado a la Suprema Corte Brett Kavanaugh el año pasado lo convirtió en un "rock star" conservador. 

"Esto no es una entrevista de trabajo. Esto es el infierno", gritó después de perder la paciencia con quienes cuestionaban a Kavanaugh por las acusaciones de acoso sexual en su contra. 

Todos ustedes quieren poder. Dios, espero que nunca lo obtengan, bramó, mientras apuntaba su dedo a los demócratas. 

Kavanaugh fue finalmente confirmado en la Suprema Corte, una gran victoria para la Casa Blanca, que elogió a Graham por su papel. 

La actuación podría haber sido parte de un cálculo político. El senador aspira a la reelección en 2020 y si se muestra demasiado moderado o Trump se vuelve en su contra podría enfrentar una difícil primaria. 

Lindsey Graham, que tuvo una breve campaña presidencial en 2016, solía lanzar veneno contra Trump en esa época y lo llamaba "chiflado". 

En 2017 atacaba duramente al presidente por sus tuits y cuestionó la débil respuesta de Trump a un violento un mitin supremacista blanco en Virginia. 

Pero a la vez insistió en que el presidente estaba acostumbrándose al puesto. Jugaron al golf, cenaron en la Casa Blanca juntos y hablaron seguido por teléfono. 

Graham, como halcón de seguridad nacional, solía operar junto a su mejor amigo en el Senado, el fallecido John McCain, en temas como Irak o la reforma de las finanzas de campaña. 

John McCain nunca tuvo una relación amistosa con Trump y chocaban en muchos temas. 

Quiero garantizar que este presidente, Donald Trump, a quien no voté, con quien competí, sea exitoso. 

El senador se convirtió en alguien de confianza en el Congreso y se recurrió a él en varias ocasiones para mediar en acuerdos sobre inmigración. Esos pactos aún deben rendir frutos, pero Graham sigue en el centro de las negociaciones. 

Graham cuestionó públicamente al presidente en asuntos de política exterior. Por ejemplo, le instó a reconsiderar su decisión de retirar a las tropas estadounidenses de Siria. 

De todas formas, sus colegas republicanos parecen encantados con la relación. "Ha sido positiva", dijo el senador Marco Rubio. No siempre estuvieron de acuerdo en todo, "pero me alegra que Lindsey esté hablando con él", añadió. 

Lindsey Graham ha sido parte del Congreso desde 1995 y muchas veces ha mostrado su capacidad de reírse de si mismo. Al ser soltero, en múltiples ocasiones se escucharon rumores sobre su sexualidad. En octubre le dijo al portal TMZ: "Para lo que importa, no soy gay". 

En esta nota: